EFEEl Cairo

Veinte millones de personas en el Yemen están en situación de inseguridad alimentaria, lo que equivale al 70% de la población en el país, en "la peor crisis humanitaria del mundo", indicaron varios organismos de Naciones Unidas en un comunicado conjunto.

Esta cifra se publicó hoy en el último análisis de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF), difundido por el Gobierno yemení, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y socios humanitarios.

De los 20 millones de personas que padecen inseguridad alimentaria, el 33% está en la Fase 4 de CIF, calificado de "emergencia" y el 34% en Fase 3, el equivalente a "crisis", lo que representa "un aumento del 18% desde el último análisis del CIF realizado en marzo de 2017", se apunta en la nota.

"Lo que el CIF nos dice es alarmante", aseveró en la nota la coordinadora humanitaria de la ONU para el Yemen, Lise Grande, ya que "el 70% de toda la población sufre inseguridad alimentaria. Al menos un cuarto millón de personas apenas sobreviven".

"El conflicto sigue siendo el principal motor de la inseguridad alimentaria", explicaron las agencias de la ONU.

Añadieron que "la pérdida de medios de subsistencia e ingresos y el aumento del precio de los productos básicos también son factores que contribuyen a la reducción de la capacidad de las familias para comprar alimentos".

"Miles de niños yemeníes podrían morir de desnutrición severa si las condiciones, incluyendo el conflicto y la crisis económica, no mejoran pronto", apuntó la directora ejecutiva de Unicef, Henrietta Fore.

El nivel de malnutrición aguda entre los niños "sigue siendo alto", pues en todo el país 1,8 millones de niños padecen desnutrición aguda, incluidos casi 400.000 que la sufren de forma más grave, afirmó la ONU.

Otro de los asuntos es "el apoyo a la agricultura y los medios de subsistencia", ya que antes del conflicto "el 73% de la población dependía de la agricultura y la pesca para su sustento", según datos de la FAO.

Asimismo, la ONU declaró que según el análisis el Yemen "no alcanza el umbral" actualmente para declarar la hambruna en el país, ya que debe reunir las tres condiciones en una sola ubicación: al menos el 20% de los hogares se enfrentan a una escasez extrema de alimentos, al menos el 30% de los niños menores de cinco años sufren de desnutrición aguda y al menos dos de cada 10.000 personas mueren cada día.

Este análisis se publica en un momento en el que los rebeldes chiíes hutíes y el Gobierno yemení se han sentado en una mesa de consultas en Suecia, auspiciadas por la ONU, para intentar llegar a una solución a una guerra que comenzó a finales de 2014.

El conflicto del Yemen comenzó cuando los hutíes, que cuentan con el respaldo de Irán, se hicieron con el control de Saná, y el conflicto se generalizó en marzo de 2015 con la intervención de la coalición árabe liderada por Arabia Saudí, a la que suministran armas Estados Unidos y otros países occidentales.