PracticoDeporteRedacción

El francés Julian Alaphilippe sigue cosechando éxitos a su ya impresionante currículum, y esta vez lo ha hecho conquistando el Mundial de Ciclismo en Ruta en el Circuito de Imola tras ejecutar un ataque perfecto en la última subida de la carrera, después de más de 240 kilómetros en sus piernas.

Ha ganado el francés como tenía que hacerlo, marchándose en solitario y alejando al gran favorito, el belga Wout Van Aert, mucho más rápido en meta que el resto de candidatos. Alaphilippe resistió el primer ataque de Marc Hirschi y remató justo antes de la cima de Gallisterna, una rampa temible por la que han pasado los ciclistas hasta en nueve ocasiones este domingo.

A ese cambio de ritmo nadie pudo salir, ni siquiera Jakob Fuglsang, que fue el único que pareció intentarlo y tener piernas para ello, pero esos primeros metros del francés fueron demoledores, coronó con quince segundos de renta y se lanzó al descenso con su osadía y valentía habitual. Ya solamente pudieron verlo en meta el grupo formado por el mencionado danés Fuglsang, el favorito Wout Van Aert, el esloveno Primoz Roglic, segundo en el último Tour de Francia, el polaco Michal Kwiatkowski y el propio Hirschi.

Entre ambos solamente pudieron disfrutar de ver a Alaphilippe, un corredor monumental, entrar con los brazos abiertos y celebrando su título mundial, mientras que Van Aert y Hirschi se repartían la plata y el bronce.

Valverde y Landa lo intentaron hasta el final

En un segundo grupo entraban los tres mejores españoles del día, Alejandro Valverde, que vuelve a sumar otro top diez siendo octavo y al que faltó algo de gasolina cuando se lanzó la carrera entre los grandes candidatos. Corrió bien el murciano hasta ese momento, pero no pudo en ese arreón final. Tampoco Mikel Landa, que gastó fuerzas secando otros ataques en las subidas previas. Aún así, ambos dieron sensación de tener buenas piernas y queda la duda de qué habría pasado si la carrera se hubiese hecho más dura desde el principio.

También tuvo su cuota de protagonismo el esloveno Tadej Pogacar, que fue el primero de los grandes en lanzar su ataque. Eso sí, no encontró colaboración, nadie se fue con él y el trabajo de Bélgica para Van Aert acabó con su intentó de machada. Aún así, a sus 21 años, volvió a poner en jaque al gran pelotón y volvió a demostrar toda su osadía y su valentía.

Ganó Alaphilippe, un ciclista que estamos seguro honrará el precioso maillot Arco Iris, y que ha dado a Francia su primer Mundial en Ruta desde que lo hiciera Laurent Brochard en 1997, en San Sebastián. Alaphilippe y Van der Breggen son dos extraordinarios campeones de este gran Campeonato del Mundo.

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