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Diez años después de aquel 11 de julio de 2010, en el que España ganó el Mundial de Sudáfrica al vencer a Holanda (1-0) con un gol de Andrés Iniesta en la prorroga, Vicente Del Bosque recordó que las claves del éxito de aquel equipo fue "la unión, la calidad de los jugadores y su inteligencia".

23 jugadores y un cuerpo técnico capitaneado por Vicente Del Bosque conformaron una auténtica familia que les ayudó a superar los malos momentos, sobreponerse a un mal inicio de torneo y lograr la gloria final.

"Éramos conscientes de lo que ocurría en cada plaza, barrio o ciudad española y eso también era un motivo de orgullo pero también de mayor responsabilidad. Sé que solo es fútbol, pero hicimos felices a mucha gente", apuntó.

Para Del Bosque aquel éxito se consiguió al tener un "estilo de juego reconocido, buenas relaciones personales en el vestuario, un equipo muy unido y muy buenos jugadores".

"Logramos un equipo unido, duro y muy inteligente. El espíritu se cimentó en una residencia parecida a la del INEF en Madrid y allí fuimos tomando medidas, paso a paso, que cuando las ves como el tiempo piensas que acertamos", confesó.

El legado de Aragonés

El exseleccionador español destacó que con aquel grupo se produjo "un mimetismo que fue de arriba hacía abajo porque desde el primer equipo se trasladó un cierto estilo de fútbol con unos chicos que han sido más que jugadores de fútbol".

Del Bosque recordó que cuando llegó a la selección en 2008 cogió un equipo campeón de Europa gracias a la labor de Luis Aragonés, artífice del triunfo continental en Viena que dio inicio a un ciclo ganador que duró hasta 2012.

"Recibimos una idea extraordinaria de Luis Aragonés y lo que intentamos fue hacerlo un poco a nuestro modo siendo cuidadosos. Yo siempre les dije a los jugadores que ellos debían hablar muy bien del anterior seleccionador", comentó.

Momentos de crisis

Irene Lozano, secretaria de Estado para el Deporte, ejerció de anfitriona de un acto de homenaje que conmemoró los diez años de una gesta que no se pudo repetir en Brasil 2014 y Rusia 2018.

"En ese momento había muchas cosas en juego porque en 2010 estábamos en una crisis económica que nos dejaba en una situación complicada. Con ese partido se podía asociar la idea de España con éxito y compartir ese éxito nos daba un respiro en la mitad de la realidad", comentó Lozano.

"Cuando se da la magia y se alinean las estrellas, hacemos las cosas bien", destacó Lozano, que subrayó el "papel social del fútbol" dentro de una población.

"El fútbol desempeñó un papel crucial en ese momento que reflejó que cuando se confía uno mismo como país se puede ganar. Lo más bonito de todo es que fue un triunfo de mucha gente porque los grandes éxitos no son de una sola persona. La selección hizo un trabajo muy bueno, brutal, y sirvió de revulsivo para subirnos la moral como país", concluyó.

La selección española que conquistó el Mundial de Sudáfrica de 2010 estaba compuesta por porteros Iker Casillas (Real Madrid), José Manuel Reina (Liverpool, ING) y Víctor Valdés (Barcelona); los defensas Raúl Albiol, Sergio Ramos, Álvaro Arbeloa (Real Madrid), Joan Capdevila (Villarreal), Gerard Piqué, Carles Puyol (Barcelona) y Carlos Marchena (Valencia); los centrocampistas: Xabi Alonso (Real Madrid), Cesc Fábregas (Arsenal, ING), Jesús Navas (Sevilla), Sergio Busquets, Xavi Hernández, Andrés Iniesta (Barcelona), Javi Martínez (Athletic de Bilbao) y David Silva (Valencia); y los delanteros: Juan Mata y David Villa (Valencia), Fernando Torres (Liverpool, ING), Pedro Rodríguez (Barcelona) y Fernando Llorente (Athletic de Bilbao).

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