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"No había ningún tipo de riesgo" son las palabras con las que el regatista catalán Jordi Xammar explica su polémico confinamiento en en el CEAR de Santander junto a su compañero, el gallego Nicolás Rodríguez. Cuando nos obligaron a irnos, nos esparcimos por da España, "justo todo lo contrario a lo que están diciendo las autoridades".

Ellos dos, junto a otro grupo de regatistas olímpicos, tomaron la decisión de pasar la cuarentena en el Centro de Alto Rendimiento de Remo de Santander, una decisión que provocó la queja del CSD y que tachó de "insolidaria" a la Federación Española de Remo. Al final, entre el 7 y el 9 de abril, todos tuvieron que volver a sus domicilios.

El deportista español, explica en declaraciones a la Agencia EFE, que no hicieron nada incorrecto. "Llevábamos casi tres meses fuera de casa en diversas partes del mundo. Estábamos entrenando en Palma para preparar el Mundial de 2020 en 470. Yo me tuve que ir a casa, donde estuve un día y medio y no pude ver a mi padre, afectado por el coronavirus. Afortunadamente ahora está bien, volví a Palma y el día 12 se suspendió el Mundial. Tuvismo la opción de ir al CEAR de Santander, ya que íbamos a estar todos juntos e iba ser mejor en temas de preparación...".

"Una decisión volutaria"

Xammar explica que fue una decisión voluntaria de todos y que la tomaron antes de que se decretase el Estado de Alama. "Además, habíamos estado en contacto con regatistas chinos, japoneses, italianos, franceses, etc. y lo ideal y perfecto para todos nosotros era eso", ha incidido.

"Creo que la Federación hizo lo que tenía que hacer de acuerdo con todos. No había ningún tipo de riesgo para nosotros y cuando nos obligaron a irnos, el 8 de abril, lo único que hicieron fue esparcirnos por toda España. Además, la rueba de que queríamos estar allí fue que cuando aplazaron los Juegos al 2021, nosotros seguíamos pensando que estar allí era lo mejor para nuestras familias, para la población y para nosotros mismos".

Ahora mismo, Xammar sigue este confinamiento en casa de los padres de su novia, en Granada. "Ahora entrenamos como podemos. Ha sido una lástima que nos hiciesen marchar de allí", algo en lo que coincide su compañero Nico Rodríguez. "Esta inactividad perjudica la coordinación de movimientos, algo que es muy importante. Espero que nos dejen salir pronto del confinamiento para poder trabajar en muchos aspectos que ahora no podemos".

Opción de medalla en Tokio

Lo que está claro es queambos representarán a España en 2021 en los Juegos Olímpicos de Tokio y son una de las grandes bazas de medalla después de ser subcampeones en el Mundial 2019 y medalla de oro en la Copa del Mundo 2020. "Somos conscientes de que afrontaremos un gran reto en Tokio y somos consecuentes del trabajo que debemos hacer", añade.

En París 2024, la clase 470 será mixta. "Me gustaría seguir en la clase y en España hay muy buenas tripulantes, pero aún no he hablado con nadie, aunque es obvio que con Patricia Cantero podría formar un buen equipo, pero hay varias más", concluye el regatista barcelonés. 

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