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El mundo del deporte está parado, pero los deportistas no descansan. "Tenemos que intentar mantener nuestras rutinas", explica el lanzador de martillo español Javier Cienfuegos, quien reconoce tener mono de "competir" en una temporada que pintaba apasionante y que se puede quedar sin un gran objetivo por delante.

"Es que ha habido pista cubierta y nosotros pues hemos tenido el invierno, pero al final hicimos tres competiciones, porque toda la preparación iba encaminada a los Juegos, así que lo que más echo de menos es la competición, el estar tirando contra los mejores", señala el extremeño cuando se cumplen ahora tres semanas de confinamiento.

El aplazamiento de los Juegos

Los efectos de la pandemia del coronavirus están siendo complicados de asumir mentalmente para los deportistas, que han visto como a cuatro meses de los Juegos, estos se aplazan un año y el horizonte cambia. "Y damos gracias todos, porque nos estaba generando una gran incertidumbre. Y es que yo tenía la mínima. Pero claro, no podíamos entrenar, de aquí un mes igual no pueden entrenar en otros sitios. Era muy complicado así", cuenta el atleta del Playas de Castellón, que resta importancia al deporte en una situación como esta.

"Es un momento en el que toca ser responsables, estar en casa e intentar acabar con el virus lo antes posible. Todo lo demás pasa a un segundo plano", explica en una entrevista a Practicodeporte.

"Los Juegos deben ser la gran fiesta del deporte"

Y en ese todo lo demás están incluidos esos Juegos de Tokio. "Los Juegos deben ser la gran fiesta del deporte. A todos nos gusta llegar en plenitud de condiciones y competir de igual a igual contra los mejores del mundo. Lo más sensato era aplazarlos, un año, dos o lo que haga falta. Cuando esto pase, ya pensaremos en lo demás".

Así, el calendario atlético español mira al Europeo de París como gran reto de la temporada, sin embargo, su celebración también está en el aire y se especula con que se pueda retrasar al último trimestre de 2020. "Yo no veo muy claro que se vaya a poder disputar, pero bueno, hay que esperar y entrenar pensando en ese objetivo, que ahora mismo sería el más importante".

"Y si al final no se celebra, pues no pasa nada, daremos más importancia a otras competiciones como el Campeonato de España o la liga de clubes, que es una competición bonita en la que hay una rivalidad muy sana con otros compañeros", cuenta el plusmarquista nacional de martillo, uno de los mejores atletas españoles del momento y que será una gran opción de medalla en los próximos Juegos de Tokio.

Sus entrenamientos diarios

Este parón le llega a Cienfuegos en el mejor momento de su vida, pero lo afronta con optimismo y con la intención de perder "lo mínimo" por el camino. "Yo entreno lo que puedo en mi casa, tengo una sesión diaria y el objetivo es mantener la condición física y perfeccionar detalles que durante el día a día no son posibles. Está claro que no puedo tocar el martillo y la parte técnica es más complicada de entrenar, pero es una situación que es prácticamente igual para todos".

"Hay que aceptar esta situación porque la salud está por encima de todo lo demás"

Se muestra positivo y ambicioso en su discurso, algo fundamental para afrontar esta situación anómala. "La verdad es que yo nunca había pasado tanto tiempo sin entrar en el círculo. Se echa de menos, pero es lo que comentaba antes, hay que aceptar esta situación así porque la salud está por encima de cualquier cosa", cuenta.

Además, reconoce que no tiene tiempo para aburrirse en casa. Ha sido padre de una niña hace trece meses y casi todo el tiempo libre va para ella. "Yo me levanto pronto, tengo marcada una sesión de entrenamiento diaria y como la niña acaba de empezar a andar, no para, va de aquí para allá y no se cansa, así que estamos muy pendientes de ella. También estoy aprovechando para pasar tiempo con mi familia, que es algo para lo que tengo poco tiempo cuando tengo que hacer dos sesiones diarias de entrenamiento, trabajar...".

"Cualquiera que ha sido padre o madre seguro que sabe perfectamente por qué no tengo tiempo de aburrirme", bromea el atleta español, sabedor de que esta situación todavía se puede alargar.

Ser positivo

"No pasa nada, hay que hacer caso siempre a Rafa Nadal, que ya le escuché decir que este descanso para el cuerpo hará que nos retiremos más tarde. Si iba a llegar hasta los 35 años, ahora igual llego hasta los 36", explica viendo el vaso medio lleno.

Lo que está claro es que Javier Cienfuegos no pierde la ilusión ni la motivación. Entrena diariamente pensando en ser mejor atleta posible, en mejorar aspectos que tenía más descuidados y en que en un año y poco estará peleando por las medallas en esa histórica cita de Tokio 2021, que se debe convertir en la gran fiesta del deporte mundial.

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