PracticoDeporteRedacción

No eran todavía las siete de la mañana en Augusta National cuando Jack Nicklaus y Gary Player, con 80 y 85 años cada uno y nueve Chaquetas Verdes entre los dos, daban el pistoletazo de salida al Masters más atípico de la historia, en pleno mes de noviembre y sin las típicas magnolias floreciendo.

A eso siguió un fuerte chaparrón que obligó a parar el torneo durante tres horas, pero el sol volvió y lo hizo a lo grande para brillar sobre el verde del majestuoso campo de Augusta National, a quien el agua dejó brillante y mucho más jugable que lo que acostumbre en primavera. No puso ninguna resistencia a que los jugadores fueran logrando birdie tras birdie y consiguiendo resultados formidables en esta primera jornada de Masters.

Noviembre tiene otro problema añadido y es la falta de luz, lo que va a obligar a unas jornadas maratonianas a partir de este viernes, puesto que ese problema, junto al retraso provocado por la lluvia, ha impedido que la jornada finalizase.

Jon Rahm, entre los primeros

Los que sí pudieron terminar sus 18 hoyos fueron dos de los tres españoles, Jon Rahm y Rafa Cabrera -José María Olazábal ha salido en el último partido del día- y lo han hecho con suerte desigual. Mientras el de Barrika, uno de los grandes aspirantes, ha arrancado haciendo valer esa condición y entre los mejores, el canario se ha ido evaporando en la clasificación después de un gran arranque.

El golfista español, que aspira a ganar su primer 'major' en Augusta y de paso recuperar el número uno del mundo, fue creciendo durante la jornada después de un inicio catastrófico con dos bogeys en los tres primeros hoyos. Pero asumió con aplomo la situación y su reacción fue de leyenda. Logró tres birdies muy rápidos y asaltó los puestos de honor con un eagle en el hoyo dos que para él era el once puesto que arrancó la jornada desde el tee del 10.

Un bogey en la recta final dejó su vuelta en el notable y no en el sobresaliente, puesto que terminó con tres golpes bajo el par del campo, metido de lleno en la pomada, pero con mucho trabajo por hacer puesto que jugadores como Paul Casey, Webb Simpson o Xander Schaufele, también aspirantes a ganar el torneo, están por delante suyo.

Peor le fueron las cosas a Rafa Cabrera, que empezó realmente bien pero la jornada se fue torciendo con el paso de los hoyos. Anotó dos birdies en los tres primeros, pero poco a poco la vuelta se fue complicando y un doble bogey en el 15, uno de los más asequibles del recorrido, acabó haciéndole demasiado daño. Firmó un resultado final de un golpe por encima del par del campo y necesitará una gran segunda jornada para pasar el corte.

Gran arranque de Tiger Woods

Se echó en falta al público, algo que se notó especialmente en cada uno de los golpes de Tiger Woods, convertido en ídolo en todo el mundo, pero cuyo impacto siempre se multiplica exponencialmente en el Masters, torneo que ha ganado cinco veces y del que es actual campeón tras firmar el regreso perfecto en 2019.

También está en la pelea por el triunfo el estadounidense, que llegaba con ciertas dudas en su juego después de un mal 2020, pero ha sabido subirse a la ola de los buenos resultados en esta primera jornada.

Este viernes se disputará la segunda jornada de competición, pero se espera que no se pueda completar entera, así que el torneo seguramente no pueda ponerse al día hasta el sábado.