David Ramiro | Practico DeporteMadrid

Jordi Ruiz juega en el Santo Stefano Sport, con el que lideraba la Liga italiana de baloncesto en silla de ruedas en un año que debía tener el punto álgido en los Juegos Paralímpicos de Tokio.

Ilusionado con un año que se antojaba especial, todo se ha desmoronado para Jordi Ruiz (Tarrasa, Barcelona; 1990) por culpa del coronavirus, que le mantiene confinado en su casa de Porto Potenza Picena, en la provincia de Ancona, a 270 kilómetros al este de Roma.

"La emergencia ha sido y es real, aunque esta región, que no es de las más pobladas, no ha estado tan afectada como Lombardía. Aún así llevamos más de tres semanas de cuarentena y se van a seguir aplicando restricciones", declara.

Ejercicios básicos

Para pasar los días, Jordi lee, ve series, juega a la consola y trata de hacer un trabajo diario de ejercicios para mantener la forma. "No tengo la silla de juego ni tampoco acceso a una canasta y gimnasio, pero sí tengo mancuernas para hacer ejercicios básicos".

"Hago mucho trabajo con mi propio cuerpo de abdominales y flexiones", desvela Jordi, que vive cerca de sus compañeros de equipo en una zona turística de la costa Adriática.

"Mantengo el contacto diario con mis padres, que están en Tarrasa, y también con mis amigos. Desde el principio estaban tranquilos porque yo les decía que aquí la situación no era como parecía. Los supermercados están bien y no hay caos ni aglomeraciones", apunta.

Trayectoria en Italia

Jordi está asentado deportivamente en Italia. Jugó en el Padova, en el Briantea84 Cantú y desde 2018 en el Santo Stefano Sport, un club histórico pero que nunca había conseguido el título de Liga hasta el año pasado.

Esta campaña estaba siendo una de las mejores para él. Aparte de ser líderes del campeonato, promediaba una media de 23,3 puntos y 6,4 asistencias e incluso en un partido, contra el Porto Torres, anotó 45 puntos.

"Te queda un sabor amargo porque el equipo funcionaba muy bien y éramos conscientes de que podíamos ganar. Desde el inicio de la cuarentena se canceló el campeonato y no se sabrá quién es el ganador o si habrá", declara.

Jordi, que ha jugado en España e Italia, cree que el baloncesto en silla de ruedas ha "cambiado en todos lados". "Ha evolucionado con mucho más físico y ahora es más rápido y más técnico".

"Los equipos que juegan la final en Italia son de alto nivel, son equipos buenos, pero el nivel medio en España es más alto", confiesa.

Tokio 2021

De momento, y hasta que se levante la cuarentena que le mantiene confinado en casa, Jordi estará en Italia. Después sus planes pasaban por ir con la selección española a los Juegos Paralímpicos de Tokio, pero la pandemia del coronavirus obligó a posponerlos a 2021.

"Es una pena porque estas cuatro años preparándote para ello, aumentando el nivel de preparación y cuando parecía cerca se desvanece, aunque es lógica la situación. Como deportista es complicada de entender la situación pero la realidad es que no era la mejor idea y además la preparación no iba a ser la mejor", confiesa.

Sobre su futuro deportivo no ha pensado nada concreto. No descarta seguir en Italia o regresar a España.

"El equipo se porta muy bien, me encuentro a gusto y me siento importante. Cuando acabe todo esto decidiré pero estoy abierto a todo lo que pueda suceder. Lo que no quiero es pensar en el pasado, hay que salir adelante y ser optimista", concluye.

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