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La selección española de baloncesto se impuso este viernes con absoluta superioridad a Rusia por 81-53 para certificar su presencia mañana en la lucha por el oro del Europeo Sub-16 masculino, en partido disputado en el Palasport Primo Carnera de Udine (Italia).

De esta forma, el combinado hispano ya espera en la final a Francia, que se impuso en la otra semifinal a la anfitriona Italia.

Mucho más ordenada, certera en el tiro, contundente en la defensa y atenta a los rebotes la #U16 se hizo con las riendas desde el principio del encuentro ante una Rusia muy errática en los pases y en la puntería para cobrar ya ventaja en el primer cuarto (21-15).

El despegue definitivo del equipo de Daniel Miret se produjo en el segundo capítulo con una diferencia que ya se antojaba definitiva (44-30). Tras el descanso no varió el escenario para llegar a los veinte puntos de renta (67-47). La diferencia de 28 puntos final fue el reflejo del completo dominio del cuadro hispano para plantarse en la final (81-53) y buscar su quinta medalla de oro.

Rubén Domínguez fue el jugador de mayor eficiencia con +27 y 19 puntos, además de seis rebotes, y 3 robos, mientras que Michael Caicedo anotó 17 puntos, capturó 4 rebotes y dos robos y Toni Naspler sumó 13 puntos. El mejor ruso fue Aleksandr Kolosov con 17.

Más difícil ante Serbia

El pase a las semis de hoy fue bastante más complicado para la selección española, que necesitó de la prórroga para doblegar a Serbia, por 72-71, en un choque de una gran intensidad y emoción.

España se había ido al descanso con ocho puntos de margen (35-27), la máxima hasta entonces.

Una ventaja que pronto desperdició España. Los cinco primeros minutos sin anotar tras la vuelta a la cancha, no significaron una auténtica crisis, ya que Serbia tan sólo convirtió dos puntos en ese tiempo. El triple de Michael Caicedo (38-29) permitió que se retomara la cordura en ataque.

Un triple de Nikola Djurisic retomó la igualdad (40-40), a poco más de dos minutos, pero con la sensación de que los serbios mandaban en el partido. Y así fue, cerraron el cuarto, ya cuatro puntos de ventaja (40-44), tras un parcial en los diez minutos de 5-17. Demasiadas facilidades para la importancia del partido.

España entró con siete abajo (48-55) a los últimos cuatro minutos. Y ahí apretó, con el acierto de Juan Núñez e Iñaki Ordoñez, a lo que se sumó la primera técnica para Serbia, y a pesar de los lanzamientos de tres fallados por Ordoñez, Toni Nasplet y Rubén Domínguez -3 de 26 en el total del partido-, la selección española dispuso de una última posesión a falta de 14 segundos, con sólo dos abajo.

La jugada acabó en personal de Brankovic a Núñez, que el base no desperdició (57-57) para llevar el partido a la prórroga, tras errar Djurisic el triple lejano a falta de dos segundos.

La prórroga fue un duelo de nervios, donde el equipo más sereno, España, se hizo con el pase a semifinales.

Un dos más uno de Radovanovic volvió a acercar a los serbios, que gracias al triple a falta de dos segundos de Stefan Stefanovic pareció que abocaba a una segunda prórroga. Luego llegó la técnica, y la sangre fría de Núñez desde la personal. El base fue el mejor, cogió siempre la responsabilidad del equipo, y acabó con 19 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y 18 de valoración.

 Tras el pitido final los jugadores serbios se fueron a por el árbitro que pitó dicha personal, muy disconformes con la decisión.

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