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 Lidón Muñoz ha hecho historia este sábado al convertirse en la primera nadadora española en bajar el listón de los 25 segundos en los 50 libre, que cubrió en 24.91, con el premio añadido de lograr la mínima para estar en el próximo Mundial de Gwangju (Corea del Sur).

Asimismo, Jessica Vall consiguió la mínima en los 200 braza para los Mundiales de Gwangju y comentó que el objetivo ahora será "estar en las finales, donde todo puedo pasar porque se decide por décimas".

Vall, mínima en 200

La nadadora espera competir en los 50, 100 y 200 braza. Tiene la mínima mundialista para los 100 y los 200, aunque reconoce que está "enamorada" de la prueba larga, de la que posee una medalla en un Mundial.

Muñoz batió esta plusmarca nacional durante el torneo Ciutat de Barcelona, correspondiente al circuito 'Mare Nostrum' que se nada en el CN Sant Andreu.

El anterior récord español también estaba en su poder desde el 26 de junio del año pasado cuando nadó la distancia en 25.06 segundos.

"En una nube"

Muñoz confesó tras la prueba estar "en una nube" tras conseguir la mínima para los Mundiales de Natación de Gwangju (Corea del Sur) en los 50 libre con récord de España (24.91).

La nadadora del CN Sant Andreu señaló tras bajar de los 25 segundos en la prueba de velocidad que cada vez será "más difícil" batir el récord de España con tanta asiduidad como lo había hecho hasta ahora.

"Ahora lo que quiero es consolidar esta marca cuantas más veces mejor, ya que ahora será más difícil rebajarla", comentó la velocista.

Muñoz reconoció que cambió su estrategia para afrontar esta competición en la que tenía que dar lo máximo para conseguir el billete para Gwangju.

"Me tenía que centrar solamente en competir e ir a por todas porque convencerme de que iba a hacer la mínima no funciona. Competir en la final A con nadadoras que son un referente fue una motivación que me ayudó", dijo.

Muñoz calificó de sensación "poco agradable" tener que ir a por una mínima para una gran competición en las competiciones en las que participa, algo que no le había pasado hasta el año pasado.

"A mí me gusta tirarme a la piscina a competir, pero las mínimas son un trámite que tenemos que aprender a gestionar y hoy lo he sabido hacer", señaló.

La castellonense explicó que ha vivido unos últimos meses "estresantes" al tener que compaginar sus exámenes de cuarto curso de Medicina con los entrenamientos para conseguir la marca mínima para el Mundial. "Ha sido una prueba de fuego para mí", reconoció. practicodeporte@efe.com