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Arantxa Sánchez Vicario, Anabel Medina, Emilio Sánchez Vicario y Albert Costa participaron en el coloquio celebrado en la madrileña Ciudad de la Raqueta que, bajo el nombre 'Cuatro décadas de deporte en democracia', hicieron un repaso a lo que ha sido la historia del tenis reciente desde el prisma de cuatro de los mejores tenistas españoles de los últimos tiempos.

Arantxa Sánchez Vicario, triple campeona de Roland Garros, habló su extensa trayectoria profesional, de la que dijo que no se arrepiente de nada, y destacó que su regreso se produce "con más fuerza después de haber estado apartada un tiempo por motivos familiares".

"Ahora que ha pasado tanto tiempo puedo recapacitar y decir que rompí barreras", dijo Arantxa, que recordó la histórica final de Roland Garros que en 1989 la enfrentó a la alemana Steffi Graf cuando tenía 18 años.

"Fui partido a partido, pasando rondas, y llegar a la final con Steffi ya era histórico. Llevaba dos años sin perder un partido. No podía dormir de los nervios de la final. Con 6-5 y un juego para ganar recuerdo que me temblaba todo. Al ganar solté la raqueta y lloré. Era una niña y no fui consciente de lo conseguido hasta que tuve la Copa en mis manos", declaró la extenista en el acto celebrado en Ciudad de la Raqueta.

"Sabía que tenía a toda España presente y ahora que pienso en mi carrera no me arrepiento de nada. Ha sido muy bonita", confesó la deportista catalana, que dijo que ahora está "más relajada" y quiere "seguir apoyando al tenis femenino".

"He vuelto con más fuerza después de haber estado apartada por temas familiares mucho tiempo", señaló.

Paridad del tenis

Arantxa, una de las deportistas españolas más laureadas de la historia reciente, destacó la "paridad" que existe en el tenis como "único deporte con igualdad de premios entre hombres y mujeres en ese sentido".

Para su hermano Emilio, también doble ganador de Roland Garros, pero en su caso en categoría de dobles, el tenis es "un modelo de cómo se lucha por la igualdad", poniendo el ejemplo de las hermanas Williams.

Rodeado de Arantxa, Albert Costa y Anabel Medina, Emilio dijo no sentirse el padre de las generaciones que han venido después y que tantos éxitos han cosechado.

"Entrenábamos de una forma un poco diferente y teníamos una cultura del esfuerzo que se queda impregnada. Yo rompí el hielo, pero cada uno ha ido mejorando hasta el momento actual con Rafa Nadal", apuntó.

"Ahora se están haciendo las cosas mejor, con más ayudas y torneos, pero no podemos perder lo que es la esencia del jugador español dándolo todo en la pista. Eso lo podemos mantener", subrayó.

Evolución del tenis

Para Albert Costa, ganador de Roland Garros en 2002 y de otros once torneos internacionales en individuales, sus triunfos son "momentos de una carrera deportiva muy distintos".

"El primero fue la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Sydney. El mismo año vino la Copa Davis y fue muy difícil estar en ese equipo, pero estoy muy orgulloso de haber participado de ese equipo, aunque perder en la final con Lleyton Hewitt fue lo más doloroso de mi carrera", apuntó.

En los últimos años, para Costa, se han hecho "las cosas muy bien desde los clubes y las federaciones con presupuestos que no se pueden comparar".

"Deberíamos desde la Federación ir más abajo y llevar el tenis a los colegios para que haya más niños jugando", confesó.

Referentes nacionales

Anabel Medina, ganadora en dobles de Roland Garros en 2008 y 2009 y medallista de plata en los Juegos Olímpicos de Pekín, reconoció que Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez hicieron "mucho por el tenis español".

"Que me comparasen con ellas me generó mucho orgullo, pero no fue una presión extra, aunque odiaba mucho perder y eso en momentos no me ha dejado disfrutar de este deporte", destacó.

El presidente de la Real Federación Española de Tenis, Miguel Díaz, también participó en el coloquio organizado por El Español y declaró que "la clave de las cuatro décadas de éxitos en el tenis son fruto del trabajo que hay detrás".

"En España tenemos mil y pico clubes que hacen una labor tremenda con unos grandes técnicos y una buena base de torneos en el tenis", concluyó Díaz.

El director del diario El Español, Pedro J.Ramírez, dijo que "representar a un país democrático con el deporte es ahora cualitativamente diferente a cuando España era una dictadura" y agradeció a los tenistas presentes las "horas de felicidad y alegría" que dieron con sus triunfos.

"Ahora la sociedad española necesita mirar las cosas desde el otro lado de la red y mirar mejor al que está enfrente como se hace en el tenis", finalizó.

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