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La selección española de balonmano, los Hispanos, derrotaron a la República Checa por 31-25, en partido de la segunda fase del Europeo masculino, disputado en el Wiener Stadthalle (Viena), con lo que los Hispanos suman su cuarto triunfo de otros tantos partidos, y mantienen intactas su opciones de luchar por el podio.

De esta forma, España suma su segunda victoria de la segunda fase, Maind Round, y con la tranquilidad que da que las cosas salen como se plantean, aunque este partido no fuera el más brillante de los hasta ahora jugados por España, pero todavía no ha habido rival que haya puesto a los Hispanos en verdaderos aprietos.

No obstante, todavía queda mucho campeonato para asegurar un puesto en las semifinales, Austria y Croacia son a priori los verdaderos rivales para entrar entre los cuatro mejores, en la búsqueda de otro título y el pase directo a los Juegos de Tokio, que tan sólo el campeón tendrá.

Ante los checos, el equipo fue cogiendo ritmo con el paso de los minutos, a pesar de que enfrente se encontraron con un equipo muy pegajoso, que nunca cedió ante las ventajas de los españoles y que dieron muchos quebraderos de cabeza al ataque español.

Sólo en los últimos quince minutos, España pudo sentenciar el partido, una diferencia que fue creciendo en parte porque los checos no supieron atacar con un excluido y sin portero, una situación que dio hasta cuatro goles a España a puerta vacía.

Igualdad inicial

Costó mucho al equipo español abrir diferencias al inicio, como lo muestra que no se llegaron a los tres goles de ventaja (10-7), por medio de Jorge Maqueda, hasta el minuto 20. Y es que los checos salieron con la lección aprendida y supieron maniatar las ofensivas de los de Jordi Rivera, con especial mención a un Tomas Mrkva, muy acertado bajo palos.

A partir de ahí, el equipo española fue asentando más su juego, los suficiente para ampliar diferencia y llegar al descanso con cinco de ventaja (14-9), que se amplió tras un muy buen inicio de periodo del equipo de Rivera, que salió en busca de cerrar pronto el partido, con un 19-12.

Pero, de nuevo, los checos se metieron en el partido, gracias a un parcial de 1-5, volvió a un 20-17 inquietante para los Hispanos. Una exclusión de Miroslav Jurka resultó nefasta para la República Checa, ya que supuso tres tantos prácticamente a puerta vacía, que impulsó la ventaja española otra vez a los seis goles (24-18).

 Se trató ya del estirón definitivo, al que los checos ya no encontraron ni respuesta ni reacción, que se fueron a los nueve goles (28-19), a falta de siete minutos, lo que ya finiquitó el partido, para el definitivo 31-25.

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