PracticoDeporteRedacción

La selección española de balonmano estará entre los ocho mejores equipos en el Mundial juvenil masculino, que se disputa en Macedonia, tras ganar a Suecia por 28-27, en partido de octavos de final disputado en el pabellón Jane Sandanski de Skopje, después de una soberbia segunda mitad.

Tras el tercer puesto en la fase de grupos, estaba claro que los Hispanos no iban a tener un rival fácil y menos cuando éste es Suecia, actual campeona de la categoría, para acceder a estar entre los ocho mejores. Pero también salieron con la idea de que la victoria era posible, una cuestión que mantuvieron durante todo el partido, a pesar de que por momentos estuvieron más fuera que dentro, con cinco goles abajo (19-24) mediada la segunda parte.

El gran acierto del meta Roberto Rodríguez, en especial, en los últimos minutos unido a la fe del equipo en la victoria, fue decisivo para que este jueves, se encuentren a Dinamarca, que venció a Túnez por 30-24, porun puesto en semifinales.

Mal comienzo

Un mal inicio de España hizo presagiar lo peor. Suecia sorprendió al comienzo, todo le salió bien, y al equipo español, nada. Eso supuso un 1-5 con sólo cinco minutos jugados. Pareció una pesadilla, pero de la que pronto despertaron, se apretó en defensa, y empezaron a encontrar huecos en ataque, situándose a sólo un gol (5-6). Una ventaja que se mantuvo a lo largo de la primera mitad, entre dos y tres goles, hasta el 16-18 del descanso. Todo ello, dentro de un choque donde el equipo español se benefició más de la velocidad en sus acciones, en busca de contrarrestar el acierto de los lanzadores suecos.

Tras el descanso, los de Alberto Suárez salieron mucho mejor, con una defensa 5-1, que sorprendió a Suecia, tanto que a los cuatro minutos pusieron la igualdad en el marcador, por medio de una contra culminada por Óscar García (19-19), sobresaliente en ataque con 5 goles en otros tantos intentos.

No obstante, esa igualdad hizo despertar a los nórdicos que sumaron un parcial de 0-4 (19-23), que frenó en seco el buen momento de los Hispanos. Esa reacción hizo mucho daño a España, que se vio frenada por el ajuste en el 6-0 defensivo sueco. Fueron muchos minutos sin marcar, mientras que los suecos sí que siguieron acertando (19-24, tras 42 minutos).

Gran reacción

Pero si algo caracteriza a este grupo de jugadores es su constancia y este miércoles lo volvieron a demostrar. No perdieron la cara al partido, y no dejaron que los suecos se fueran en el marcador. De ahí vino el extraordinario parcial de 8-0 que permitió ponerse por primera vez por delante en el partido (27-24), a falta de ocho para la conclusión, ante una Suecia incrédula que sólo ocho minutos antes ya acariciaba los cuartos de final.

Fueron minutos en los que los Hispanos se convirtieron en auténticos gladiadores en defensa. No dejaron huecos, con Roberto Rodríguez muy inspirado bajo palos, ante esos lanzamientos lejanos que ahora ya no entraban. A falta de siete minutos para la conclusión eran tres los tantos de ventaja para España (28-25).

Había que parar el partido, dejar pasar los segundos, amarrar en ataque y mantener el ímpetu defensivo, ante un rival que tuvo que arriesgar. Suecia adelantó la defensa y propició un par de errores que la acercaron en el marcador (28-27, a tres del final).

Dos intervenciones de Rodríguez dieron aire al equipo español, que dispuso de posesión en el último minuto. Una falta en ataque propició la oportunidad de empate para los suecos, que fue respondida otra vez con un paradón por el meta español, al que sus compañeros se fueron a abrazar tras consumar la victoria.

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