PracticoDeporteRedacción

Se esperaba un duelo duro entre EspañaHungría por el primer puesto del grupo y fue todo lo contrario. El combinado magiar renunció a la pelea desde el primer minuto sabiéndose clasificada y no alineó a sus titulares, sirviendo en bandeja de plata el triunfo a unos Hispanos (36-28) que no dejaron pasar la oportunidad de sellar la clasificación como los mejores del grupo I.

Pleno en la Main Round

Y todo esto se pudo ver desde el primer minuto. España fue claramente superior de inicio a final y la victoria nunca corrió peligro, hasta el punto de que ya al descanso la diferencia era de 21-14 a favor de los de Jordi Ribera, que completan el pleno en esta segunda fase, siguen mejorando sus sensaciones y ya saben que tendrán a Noruega como rival para acceder de forma definitiva a la pelea por las medallas.

En esa ronda de los ocho mejores estuvo pensando Hungría antes de arrancar el partido, dando descanso a sus mejores jugadores, más cargados de minutos debido a la menor rotación de la plantilla magiar.

Aceptaron la situación y se resignaron a una suerte que les lleva a jugar ante Francia para buscar un puesto en las semifinales.

Al final se trata de eso en este tipo de torneos, de saber y poder dosificar jugadores, algo que ha hecho Hungría con los deberes ya terminados gracias a sus importantes victorias frente a Alemania, Polonia y Brasil. España también termina esta Main Round con mucha tranquilidad tras dos partidos resueltos con facilidad frente a la débil Uruguay y a esta Hungría.

Dominio Hispano

Respecto al partido de este lunes, lo mejor volvió a ser la tremenda eficacia de Gonzalo Pérez de Vargas, que está inmenso todo el campeonato, el reparto de minutos, los goles de Ferran Solé y la tranquilidad y la seriedad con la que el equipo afrontó un encuentro que podía haberse convertido en peligroso de haberlo recibido de otro modo viendo que Hungría optaba por dar descanso a sus mejores jugadores.

Después de un inicio precipitado con algunos errores poco esperables, el equipo se puso el mono de trabajo, apretó atrás y corrió como acostumbra para ir escapándose en el marcador poco a poco. En nada cambió el guion del partido en la segunda mitad, que siguió por los mismos derroteros que los primeros 30 minutos.

España fue escapándose en el marcador por inercia, sin poner demasiado interés en ello y siempre sabiéndose superior, aunque Hungría recortó algo de distancia en los últimos minutos, con el partido completamente resuelto y sin batalla alguna. Al final, los Hispanos cerraban el encuentro por 36-28.

Practicodeporte@efe.com