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Lo tuvo en la mano pero esta vez se escapó. Rafa Nadal sirvió para ganar a Medvedev, pero en ese juego todo salió al revés, se esfumó la oportunidad y el ruso empezó a crecer desde ahí hasta lograr la remontada final, certificada en un tercer set donde el tenista español cometió más errores de los que son propios en él. No jugará el balear su tercera final en busca del título de maestro.

Su derrota es especialmente dolorosa este año porque parecía en un momento de forma ideal para asaltar el torneo e intentar lograr su primera victoria en las ATP Finals, en la antigua Copa de Maestros, uno de los pocos torneos importantes que faltan en su palmarés.

Se escapa una gran oportunidad

Habrá que seguir esperando para lograr este triunfo, pero sin duda se escapa una oportunidad que no será fácil que vuelva a presentarse así de clara, aunque estamos hablando de Rafa Nadal y uno siempre espera lo mejor por su parte. Así de bien ha acostumbrado el balear al tenis español en los últimos quince años.

El partido fue una verdadera batalla que se fue más allá de las dos horas y media de juego. Lo tuvo ganado Nadal después de set y medio y dejar pasar ese momento le lastró de cara al final del partido. Lo cierto es que el campeón manacorí jugó otra vez realmente bien, agresivo y ofensivo, sabedor de la situación y el momento, pero falló en el momento más inoportuno.

Tampoco fue capaz de ganar el encuentro en el desempate del segundo set, donde un golpe afortunado de Medvedev terminó por inclinar la balanza en ese momento. El espigado ruso, uno de los jóvenes más talentosos del circuito, se subió a la cresta de esa ola y cabalgó hacia delante, pasando por encima del campeón de veinte grandes, que fue inferior en la tercera manga.

Las sensaciones ya no estaban de su lado y la confianza de Medvedev fue a más con el paso de los minutos. Además, Rafa acabó el partido tocado físicamente y asumiendo muchos más riesgos de lo que es normal en él. Incluso visitó con demasiada frecuencia la red, un ejemplo perfecto de que no estaba al cien por cien en ese momento.

Thiem, rival en la final

Sea como fuera, Medvedev pudo sacar adelante la semifinal obrando una gran remontada (3-6, 7-6 y 6-3) y se verá las caras en la gran final de este domingo frente al austríaco Dominic Thiem, que se impuso en la otra semifinal al serbio Novak Djokovic, también lejos de su mejor momento de forma. El número uno y el número dos del mundo ceden terreno en esta final de temporada a la espera de que vuelvan los Grand Slams en 2021.

Nadal acaba así un gran 2020 para él, con ese reluciente décimo tercer título en Roland Garros y estas dos semifinales consecutivas en París Berçy y Londres, que ha acogido las ATP Finals por última vez en este 2020.

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