David Ramiro PracticoDeporteMadrid

"Tengo la esperanza de que vaya bien. No es que sea optimista, aunque sí soy positivo. Hay tiempo". Así se muestra Andrew Parsons, presidente del Comité Paralímpico Internacional (IPC), en una entrevista con EFE a un año de la celebración de los Juegos de Tokio.

Parsons (Río de Janeiro, Brasil; 1971) está enfocado en el reto mayúsculo de trabajo que suponen unos Juegos y más en estos tiempos en los que la pandemia de coronavirus está marcando la agenda diaria a nivel internacional.

Queda un año para los Juegos. ¿En qué momento se encuentra su preparación?

Estamos en un momento de planificación con el Comité Olímpico Internacional y con el Comité Organizador. Vamos a bajar el coste del evento, hemos identificado más de 200 posibilidades para reducirlos y es un ejercicio muy importante para el futuro. Si hay algo positivo de este tiempo es que podremos organizar unos Juegos con solo lo que sea absolutamente fundamental, no tocando nada que sea importante para la experiencia de los deportistas.

También queremos garantizar la salud de todas las personas relacionadas con los Juegos en los estadios, las villas, las calles...nadie sabe cómo estará el mundo dentro de un año y si habrá o no vacuna y por ello tenemos que extremar al máximo la seguridad.

"Tenemos que pensar que estamos a un año de los Juegos. Hay tiempo. La gente más brillante del mundo están enfocados en la vacuna y tengo la esperanza de que vaya bien".

¿Qué se puede hacer para frenar la ola de pesimismo que hay con un evento tan global como los Juegos?

Hay partes de España o del mundo que se enfrentan a una segunda ola de coronavirus, pero tenemos que pensar que estamos a un año de los Juegos. Hay tiempo. La gente más brillante del mundo están enfocados en la vacuna y tengo la esperanza de que vaya bien. No es que sea optimista, pero sí soy muy positivo. Eventos como la Liga de Campeones de fútbol, la NBA o las Ligas de fútbol en diferentes países se están celebrando de manera diferente y con esto aprendemos. Los Juegos Olímpicos y Paralímpicos son más grandes y hay que adaptar eso.

¿Un escenario sería hacer unos Juegos sin público?

El público es parte de los Juegos y no tener público, en este momento, no se discute con Tokio. No creo que cambiemos.

Repercusión económica

¿Cómo ha afectado la pandemia económicamente al Comité Paralímpico Internacional?

Para 2020 estamos bien. Reducimos el presupuesto en un 5%, el operacional en un poco más, y estamos bien, adaptados. Para 2021 dependemos de los Juegos. Si tenemos Juegos bien y si no será muy duro para el movimiento olímpico y paralímpico. En ingresos no hemos tenido pérdidas porque ningún patrocinador se ha caído ni las televisiones con derechos, pero en la otra parte, la de costes, tenemos seguros y si se cancelan los Juegos será muy difícil.

Desde el IPC siempre se ha hablado que Tokio superaría a Londres 2012. Con todo lo que ha pasado, ¿sigue siendo posible?

Los Juegos Paralímpicos de Tokio, si son más grandes o tienen más gente, ahora importa menos, pero si finalmente se pueden celebrar el significado y el impacto será más grande que Londres, Pekín o Río. Significará que la pandemia ha quedado atrás y tendrá mucha importancia al ver como la humanidad que vence a la adversidad.

Todos estamos preocupados por nuestra salud. La pandemia nos hace ocuparnos más de nosotros mismos y la familia y creo que los Juegos serán un catalizador para hablar de integración, discapacidad, inclusión y una nueva actitud de cara al futuro.

¿Cómo se está tratando el tema de las clasificaciones?

Trabajamos en la calificación y clasificación. Es algo que planteamos con diferentes opciones porque no sabemos si las competiciones volverán este año o será en febrero o abril de 2021. Lo que sí podemos garantizar es que ningún atleta se quedará sin su oportunidad para clasificarse a Tokio. La universalidad es un valor fundamental de los Juegos y eso no va a cambiar. Los países que tienen menos recursos financieros y no puedan participar en eventos clasificatorios nos encargaremos de que haya un balance para optar a su plaza. Esto va cambiando porque avanza según pasa el tiempo y nos iremos adaptando.

¿Se podrían ampliar el número de deportistas si muchos no pudieran concurrir a eventos clasificatorios?

El cupo está cerrado. Son 4.350 deportistas en 22 deportes. No vamos a incrementar, pero tampoco reducir. El número de pruebas tampoco se va a cambiar.

Siguientes pasos

De Tokio a Pekín 2022 no quedará mucho tiempo. ¿Preocupa esa cercanía entre ambos Juegos?

Tiene mucho que ver porque el equipo del IPC que trabaja con el Comité Organizador es el mismo. También nos enfocamos en las oportunidades. Tener dos Juegos con un intervalo de seis meses nos permite mantener el interés vivo por el deporte paralímpico y pensamos en cómo promocionar Pekín con Tokio y Tokio con Pekín porque son dos mercados distintos.

Al inicio de su mandato dijo que en 2020 quería que hubiese unos Juegos Para-africanos. ¿Qué ha ocurrido?

La pandemia no ha tenido nada que ver. Marruecos decidió no organizar los Juegos porque había un intervalo muy grandes entre los Juegos Panafricanos (Casablanca y Rabat, agosto 2019). Luego cambió el Ministerio de Deportes en Marruecos y la gente que estaba comprometida se fue. Nos quedamos tristes pero había poco que hacer. Ahora trabajamos con la Unión Africana, que es una unión de Gobiernos, no de federaciones deportivas. Queremos involucrar a la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales de África (ANOCA) para que firme el contrato pero con la pandemia está parado. Lo próximo es Ghana 2023, pero no sabemos si seguirán adelante.

Hay que protegerse pero también no dejarnos afectar por cosas ajenas. Trabajamos muy duro para tener Juegos. No controlamos la pandemia, pero nuestro compromiso es el trabajo.

¿Cómo ha afectado esta pandemia a los comités sudamericanos?

Depende del país. Ecuador pasó momentos difíciles con la pandemia y fue terrible porque perdimos atletas y dirigentes, pero en general estos Comités que dependen de Gobiernos no se han visto tan afectados financieramente. Los Comités más grandes y que tienen ingresos de sus eventos y patrocinios sufrirán más.

En Argentina los atletas están muy enfadados porque los olímpicos fueron autorizados a entrenar y los paralímpicos no. En Brasil hay una situación peculiar porque el Comité Paralímpico nacional es fuerte y los atletas ya entrenan en su propio centro, pero en Centroamérica ha afectado mucho porque la infraestructura paralímpica casi no existe.

     Como presidente del IPC, ¿Qué mensaje lanza para todo el movimiento paralímpico?

Todo debe mirarse con los ojos del deportista paralímpico que cada día supera sus desafíos y sus retos con una fuerza mental muy grande. Sigo ese ejemplo y estoy enfocado en lo que puedo hacer y en lo que tengo control. Si me lastimara estaría equivocándome. Hay que protegerse pero también no dejarnos afectar por cosas ajenas. Trabajamos muy duro para tener Juegos. No controlamos la pandemia, pero nuestro compromiso es el trabajo.

practicodeporte@efe.com