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Israel Molina

El mundo del deporte vuelve a estar a sus pies. No hay nadie que no se haya rendido a la excelencia de Rafa Nadal y a su último éxito, uno de los más grandes de su carrera deportiva. El manacorí, número dos del mundo, ha logrado este domingo su decimotercer título de Roland Garros y su vigésimo Grand Slam, igualando a Roger Federer.

Esta cifra ha puesto el debate sobre el mejor de la historia en la boca de todos, algo a lo que él siempre ha restado importancia. Eso sí, ya reconoce que sí le gustaría acabar siendo el que más grandes tenga. "Pero no pienso en ello todo el rato, no puedo ser infeliz porque mi vecino tenga un barco más grande que el mío. Soy fan de la historia del deporte en general y significa mucho compartir con Roger esa cifra de 20 grandes. Pero los dos seguimos jugando y hay que esperar a ver qué pasa".

De hecho, el propio tenista suizo felicitó a Rafa Nadal por su gran victoria en París, demostrando que se tienen un gran respeto y admiración y que su batalla seguirá adelante a partir de enero de 2021.

El mundo, a sus pies

También Djokovic, nada más acabar la final, explicó asombrado que "esta vez" había sufrido "en sus carnes al verdadero rey de la tierra batida". Palabras de admiración que vienen a ser la prolongación de los sentimientos que todo el mundo experimentó este domingo. El mundo del deporte nacional e internacional se rindió a la evidencia de lo que supone Rafa Nadal en Roland Garros. 

Las redes sociales ardieron en mensajes de alegría y entusiasmo nada más concluir su final. Lo hicieron compañeros como Roberto Bautista, Garbiñe Muguruza o Fernando Verdasco, deportistas españoles como Fernando Alonso, Sergio García, Pau Gasol o Marc Márquez y también personalidades como Antonio Banderas o Alejandro Sanz.

"Todo el mundo sabe lo que significa para mí ganar Roland Garros. Es el torneo mas importante del año para mí. Tras tanto esfuerzo, es difícil no emocionarse", explicó el trece veces campeón en París, quien también reconoció que este año no ha sido nada sencillo para él.

"La mayoría de gente me ve con el trofeo arriba y piensa 'ha vuelto a ganar'. Pero mi día a día es más complicado que todo eso. Yo sé de dónde vengo, sé que tras el parón ha habido meses muy complicados, cosas que nadie sabe, a nivel físico. Me costó mucho volver a entrenar a un nivel adecuado. Han sido muchos meses de trabajo sin recompensa. Ahora que la tengo, es normal que me emocione".

Con su decimotercera Copa de los Mosqueteros y el himno español retumbando en la Philippe Chatrier se derrumbó Rafa Nadal, consciente ya de lo que acaba de lograr y de cómo lo había hecho. "He jugado un nivel de tenis increíble", explicaba él mismo tras acabar su partido ante el serbio Djokovic.

Se ha demostrado a sí mismo y al mundo entero que nada ni nadie puede evitar su idilio con este torneo, disputado esta vez en otoño, con bolas nuevas, con lluvia, frío, pista cerrada. Todo ha dado igual. Nadal ha vuelto a ganar Roland Garros y lo ha hecho sin ceder un solo set y dando la misma sensación de invencibilidad de siempre. Único en el mundo.

Pelea por la historia

Convertido en ídolo e icono del planeta entero, Nadal ha logrado lo que parecía imposible hace una década, equilibrar la balanza con su Nemésis Roger Federer. Han sido muchos años detrás de ese récord y ahora, cuando logra el número veinte de su carrera, lo acaba de igualar. Su victoria en Roland Garros es más especial que nunca.

Ambos tienen 20 grandes, mientras que el serbio pierde algo la estela y se queda con 17, así que los tres siguen adelante en esa carrera por acabar siendo el mejor tenista de la historia. Ya hace años que tanto uno como los otros enfocan sus temporadas encaminadas al Open de Australia, a Roland Garros, a Wimbledon y al US Open, algo que seguirán haciendo desde el próximo mes de enero.

En juego entran otras variables. Importan los Masters 1.000, las Copa Davis, los Juegos Olímpicos, las semanas como número uno del mundo... todo forma parte del debate, pero la pelea está centrada en esos cuatro grandes que se han convertido en una verdadera obsesión para estas tres leyendas que han elevado su deporte a cotas inimaginables hace apenas diez años.

El Abierto de Australia, que tendrá lugar en enero de 2021, será la siguiente plaza en la que se vuelva a poner en jaque a la historia. Rafael Nadal ya no viene persiguiendo, ya mira desde la primera posición.

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