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Corren tiempos de debate en el mundo del tenis masculino. La última victoria de Rafa Nadal en el Abierto de Estados Unidos ha terminado por convencer a todo el mundo de que hay una 'guerra' abierta por ser el mejor tenista de todos los tiempos.

Y en ella la batalla es a tres bandas entre el mencionado Nadal, que acumula 19 Grand Slams, Roger Federer, que lidera con 20, y Novak Djokovic, que es el tercero en discordia, con 16. Los tres están en activo, siguen dominando el circuito, ganan todos los títulos más importantes y se motivan los unos a los otros para seguir reinando.

Va a volver al número uno del mundo

Nadal arranca ahora una fase de la temporada menos importante para él pero que sin embargo, casi sin jugar, lo va a poner en el número uno del mundo debido a todo lo que defiende Djokovic y a esa lesión en el hombro que padece y que puede hacer que se pierda el resto de la temporada.

El de Manacor ya descansa en Mallorca, en su casa, y este año su prioridad será su boda con María Francisca Perelló, su novia de toda la vida, pero en su cabeza seguro que también retumba el debate.

"La ambición es buena, pero la ambición desmedida es mala porque corres el peligro de no ver el mundo de forma positiva. Yo no puedo vivir así. Si no uno vive en un estado de tensión y presión todo el día que no lo deja ser feliz", ha explicado sobre todo esto.

Hay un punto de partida que está claro: el tenis actual se rige, esencialmente, por el número de grand slams, y ahí dominan con puño de hierro los tres, aunque mantiene una ligera ventaja Roger Federer. Han cambiado la historia de este deporte, porque en los años 90 se veían los 14 de Pete Sampras como una cifra inigualable y a día de hoy hay tres tenistas jugando que ya han superado esos números.

Roger llegó antes, es más mayor y da la sensación de que se puede apagar antes, pero ahí sigue jugando finales y optando a todo. De hecho, tuvo dos bolas de partido para ganar Wimbledon este mismo año, algo que de haberlo logrado hubiera puesto terreno de por medio con sus dos perseguidores.

Nadal, más cerca que nunca

Pero al final la temporada ha terminado con dos títulos de Djokovic (Australia y Wimbledon) y otros dos de Nadal (Roland Garros y US Open). Por tanto, desde 2016 Rafa Nadal ha ido acortando la diferencia con Federer y ahora, por primera vez en toda su carrera, se ha colocado a tan solo uno de diferencia, hecho que ha reabierto el debate de forma definitiva.

Pero la pregunta es la siguiente: ¿Para saber quién es el mejor de la historia solamente cuentan los Grand Slams? La respuesta seguramente sea que no, pero es la mejor forma de cuantifcarlo si tenemos en cuenta que entre Federer y Nadal cada uno domina unos aspectos.

Nadal manda en el cara a cara (24-16), tiene dos oros olímpicos por uno del helvético y acumula 4 Copa Davis por tan solo una de Federer, sin embargo, tiene muchas menos semanas como número uno del mundo y también va por detrás en total de títulos y de victorias en el circuito.

Djokovic, el tercero en discordia

A ese binomio ha llegado más tarde Novak Djokovic, que a día de hoy parece claro que está por detrás de Nadal y Federer, sin embargo es más joven que ambos y parece que puede tener más recorrido, además en títulos de Masters 1.000 ya acumula 33, cinco más que Federer y tan solo dos menos que Nadal.

Lo que está claro es que el tiempo ha ido poniendo a cada uno en su sitio y aunque hace un lustro nadie pensaba que el reinado de Federer lo pondría poner en jaque alguien, nuestro Rafa Nadal ha ido trabajando sin descanso y llegados a este punto de sus carreras, la pregunta está sobre la mesa, ¿puede convertirse, por unanimidad, en el mejor jugador de todos los tiempos?

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