Siempre los Juegos Olímpicos traen historias diferentes en el mundo del deporte. Una de ellas es la protagonizada por la nigeriana Simidele Adeagbo. En menos de un año de experiencia en skeleton, ha conseguido su clasificación para los Juegos de PyeongChang.

Adeagbo fue una atleta de élite, que se retiró en 2008, tras no conseguir, por poco, la mínima para los Juegos de Pekín, en el triple salto. Diez años después, ya con 36 años, todavía tenía presente aquél sueño incumplido.

Su segunda oportunidad

Esta segunda oportunidad comenzó en diciembre de 2016. Oyó hablar del equipo nigeriano femenino de bobsleigh y de su objetivo de clasificarse y ser el primer equipo femenino africano que participase en unos Juegos de Invierno en esa disciplina.

Fue entonces cuando pensó que podía formar parte de ese equipo. Recuerda que en el artículo en el que leyó la noticia solo se  hablaba de tres mujeres y creyó que eran necesario otra componente más.

"Pensé que igual necesitan una cuarta persona y quizá esa persona podría ser yo, ya que ha habido otras atletas profesionales que han pasado a dedicarse al bobsleigh".

De esa forma, envió un mensaje de ánimo al equipo por las redes sociales, en el que preguntaba si necesitaban una compañera para el equipo. La respuesta fue clara. En el bobsleigh masculino se necesitan cuatro componentes, en el femenino, dos. Y eran dos más la suplente.

Anuncio en Instagram

No obstante, Simidele Adeagbo no cejó en su intento. En julio de 2017 vio publicado en Instagram el anuncio de las pruebas de la federación nigeriana de skeleton y bobsleigh en Houston (Texas).

Y se lo planteó dos semanas antes de las pruebas. Se decidió aprobar porque "si no lo intento, nunca lo sabré", recuerda. Se embarcó en un vuelo de 22 horas de Johannesburgo -donde trabajaba y vivía- a Houston y llegó la mañana de las pruebas. Las hizo esa misma tarde y

volvió a Sudáfrica al día siguiente.

Dos semanas después, recibió una llamada con la que no contaba pero que esperaba que le hicieran: la federación quería invitarla a un campamento en Canadá para ver si podía cumplir con el potencial que había mostrado en las pruebas.

Velocidad, potencia y explosividad

Sus dotes atléticas: velocidad, potencia y explosividad habían convencido a los técnicos, a pesar de que las pruebas se realizaron sin ningún trineo ni hielo.

"Sinceramente no sabía mucho de este deporte, pero sí que había mucho que podía aprovechar de mi experiencia en atletismo para tener éxito", señala. Y es que, apunta, tanto en el triple salto, su prueba atlética, como en el skeleton, donde hay que impulsar un trineo de 14,5 metros, "hay muchas similitudes".

"En los dos corres unos treinta metros tan rápido como puedes para coger impulso antes de lanzarte", señala la atleta nigeriana nacida en Toronto. Junto a la ventaja que le da su inicio explosivo, debía mejorar la resistencia puesto que la pista de skeleton es de 1.600 metros.

Así, desempolvó sus antiguos libros, donde escribía todos los ejercicios de su época de atleta y se metió en el gimnasio, sin un entrenador.

Calzado personalizado

Otro factor necesario para su progresión debía ser el calzado. Su trabajo dentro de Nike, le permitió ponerse en contacto con un viejo amigo Tobie Hatfield, director sénior de innovación atlética, y preguntarle por qué opciones había para equiparse con unas zapatillas para su nuevo deporte.

Este técnico le mencionó que Nike ya tenía experiencia en el diseño de zapatillas para skeleton. Así, Hatfield y su equipo de unos 25 diseñadores e ingenieros se pusieron a trabajar, realizaron una suela (compuesto de la placa y de clavos) de una zapatilla que ya habían diseñado para bobsleigh e incorporaba clavos clavos los del atletismo, pero adaptados a las necesidades específicas del skeleton.

Con todo, comenzó a participar en las pruebas de la Copa del Mundo de Skeleton el pasado 12 de noviembre, hasta cumplir el 11 de enero con las cinco carreras disputadas en tres pistas diferentes, uno de los requisitos para ir a los Juegos, además de ser la mejor clasificada por su país.

De esta forma, Simidele Adeagbo estará en PyeongChang y desfilará junto a las tres componentes del equipo nigeriano de bobsleigh. Nunca Nigeria tuvo tanta representación en unos Juegos de Invierno.

Para Adeagbo, este logro "trata de derribar barreras en los deportes de invierno", pero también de "hacer historia y de dejar un legado. Y eso tiene mucha más importancia del simple hecho de que yo sea deportista olímpica".

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