David Ramiro | Practico DeporteMadrid

Teresa Perales, ganadora de 26 medallas en cinco Juegos Paralímpicos, es una de las mejores nadadoras de la historia a la altura de leyendas como el estadounidense Michael Phelps, que solo la supera en dos preseas en su palmarés.

Perales (Zaragoza, 1975) está muy motivada con los próximos Juegos de Tokio, que serán sus sextos, y más allá no quiere pensar, pero no descarta que haya algún año más de competición antes de poner fin a su carrera.

La deportista zaragozana usa silla de ruedas desde los 19 años al sufrir una neuropatía por la que perdió la movilidad en las piernas. Tras adaptarse al cambio su nueva vida la encontró en la natación, aunque nunca sin descuidar su formación, puesto que es Diplomada en Fisioterapia y experta en coaching personal y deportivo.

Su tiempo, aparte de a la piscina, lo dedica a su hijo y a dar conferencias, algo que le gusta tanto como competir. Además, ha sido candidata al Premio Princesa de Asturias, un reconocimiento que le gustaría conseguir y para el que espera seguir haciendo méritos.

¿Cómo ha ido el año?

No he competido mucho y eso lo noté en el Mundial de Londres. Me faltaba la dinámica de la competición, pero fue muy bien. Hice dos concentraciones en Sierra Nevada, que me gustan porque me ponen muy en forma, y estoy contenta con el resultado, aunque siempre quieres más. Dos medallas están muy bien, tres sería mejor y cuatro mucho más.

¿Qué hoja de ruta maneja hasta Tokio?

Ahora voy a empezar a competir mucho. Probablemente en febrero empezaré en Italia y luego hay un Open en Tenerife. Manejamos varias competiciones, dividiendo en ciclos la temporada y teniendo claro que hay dos momentos claves. Uno es el Europeo en Funchal (Portugal) en mayo y los Juegos.

"Quiero ver como me voy encontrando, ver como están las rivales, no encontrarme sorpresas sobre si sale alguien nuevo y coger la dinámica de competición".

Gran motivación

¿Cómo se mantiene la motivación cuando ha ganado todo?

Este es el año bonito, el fácil. Los difíciles son los tres anteriores, cuando queda mucho tiempo hasta la gran cita. Ahora que es el último año ya me doy cuenta que en dos días estoy en Tokio. La motivación está a flor de piel. El trabajo personal, profesional y familiar va todo encaminado hacía los Juegos. La prioridad ahora son los Juegos y no otros eventos.

¿Mira más allá de Tokio 2020?

Sí, miro más allá por cuestión de higiene mental. No quiero pensar que serán mis últimos Juegos. Hasta donde llegue, llegaré. Mientras pueda ahí estaré. Al menos un año más hasta después de Tokio si quiero aguantar.

¿Sabe en qué pruebas va a competir?

Nadaré los 50 espalda, los 50 mariposa y los 100 libre individuales y aparte los relevos con el equipo. Aparte tengo duda en una, los 200 libres.

De Sydney a Tokio

Serán sus sextos Juegos desde 2000, ¿qué cambio ve que ha tenido el movimiento paralímpico en general?

A nivel de organización, el Comité Paralímpico Internacional ha crecido mucho. Se ha ramificado y ha conseguido llegar a más países y han crecido los Comités nacionales en continentes como África.

También la trascendencia mediática ha sido un cambio de la noche a la mañana desde Londres y el reconocimiento social ha sido mayor. Un giro de 180 grados porque ahora la gente nos conoce y sabe lo que hacemos. El nivel de conocimiento es bastante alto, aunque queda mucho. Aún así, dependemos más de personas concretas que se implican para defendernos y darnos visibilidad que de una directriz editorial.

¿Piensa que se ha pasado de la frase 'mira pobrecillos' a veros como la persona normal que sois?

A veces se ha dado incluso el siguiente paso, el de 'fijate todo lo que hace'. Ha cambiado mucho la situación. En los colegios es tremenda la cantidad de trabajos que hacen sobre nosotros y no por lástima o poniendo en valor la superación por tener la discapacidad, sino por ser capaces de hacer todos los que hacemos. Ponen en valor la marca, como los compañeros de mis hijos, que hablan de los segundos que hago en una carrera. Además, saben lo profesionales que somos y el nivel de competición que hay.

"Dependemos más de personas concretas que se implican para defendernos y darnos visibilidad que de una directriz editorial"

Cuando se habla de deporte paralímpico en España, la primera imagen que le viene a la gente a la mente es la suya. ¿Cómo lleva ser un referente?

Lo llevo muy bien. Es muy bonito. La gente te trata bien, con cariño. Me gusta.

¿Piensa que alguna vez el premio Princesa de Asturias se lo darán?

No lo sé. Ojalá. No depende de mi. No sé si alguien me volverá a presentar o algún día tendré los suficientes méritos. Me encantaría porque es un premio muy bonito, pero no depende de mi, así que seguiré intentando ganar medallas.

Vida personal

Cuando da conferencias en empresas, ¿qué sensación le transmite la gente al escucharla?

Es una pasada. Me lo paso genial dando conferencias. Me gusta tanto como competir. Me gusta ver el cambio de mirada, una risa cómplice o la lágrima contenida por lo que cuento. Es muy emocionante. Una de las cosas más chulas es que años después de dar conferencias se me acerca gente recordándolo y diciendo que hizo tal después de escucharme.

Para la gente que no la conoce tanto, ¿a qué dedica el tiempo libre?

A estar con mi hijo, sobre todo. Me lo paso muy bien con él, que ya tiene nueve años. Con él me da igual ver una película o leer un libro. A veces leemos cómics y cada uno ponemos una voz. También jugamos a los Legos o a las cartas.

¿Como lleva la familia sus ausencias?

Mi marido lo entiende más. Mi niño quiere que siga compitiendo, pero luego me echa de menos cuando me voy. Me dice que no me vaya, pero cuando le digo que si no hay entrenamiento para competir no podré ganar lo entiende. Lo llevamos como lo podemos. Ahora nos mantenemos en contacto más por las tecnologías y eso hace que sea más llevadero.

Cuando le han dado premios el Rey o políticos de diversa índole, ¿qué le transmiten?

Me transmiten el sentimiento de orgullo de defender a un país y te dan las gracias por representar a España.

Muchos paralímpicos se quejan de las ayudas que reciben de las diversas entidades.

     No me gusta hablar de esto públicamente, prefiero hacerlo en el ámbito privado. El tirón de orejas lo digo en el tú a tú diciendo que se acuerde de nosotros.

¿Qué sueño le queda por cumplir?

Tokio y el oro.

practicodeporte@efe.com