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La española Carolina Marín ha empezado la temporada de la mejor forma posible, imponiéndose en el Open de Tailandia después de completar una formidable semana en la que ha pasado por encima de todas sus rivales, incluida Tai Tzu Ying, la número uno del mundo a la que ha aplastado en la gran final.

La actual campeona olímpica se lleva este primer -de los tres- torneo en Bangkok sin ceder un solo set y demostrando que está ya en plena forma. Eso lo han comprobado algunas de las mejores del mundo, especialmente la taiwanesa Ying, que ha vivido una auténtica pesadilla en el partido por el título.

Y es que en frente ha estado una Carolina Marín inmensa, espectacular, sólida y sin fisuras. La onubense se ha llevado el triunfo por un contundente 21-9 y 21-16 en un partido que no ha respondido a las expectativas iniciales porque la jugadora asiática nunca se ha sentido cómoda y ha cometido más errores de los que son propios en ella.

A todo eso se ha unido la excelencia de Carolina en el otro lado de la pista. Desde el primer minuto se mostró superior la triple campeona del mundo, que tomó una ventaja importante (7-2) nada más comenzar el encuentro. A partir de ese instante, Tai Tzu Ying no hizo otra cosa que remar sin éxito, un constante quiero y no puedo que terminó, inevitablemente, con el triunfo de Marín, muy enganchada al partido siempre y con ese extra de concentración que siempre sabe sacar en las grandes citas.

La mejor forma de empezar un año olímpico

Si en el primer set la número uno del mundo renunció pronto a la pelea, poco cambió el guion en el segundo parcial, porque el camino fue bastante similar. Carolina dominó desde el minuto uno y lo hizo no solo en el marcador sino en las sensaciones y en la confianza. Marín no tuvo piedad y a la que olió la sangre se lanzó a por Ying para terminar ganando a lo grande y apuntándose este Super 1.000 en Tailandia, la mejor forma de empezar una temporada especial con los Juegos de Tokio en el horizonte.

"Te quiero papi"

El primer título del año se lo dedicó a su padre, fallecido el pasado mes de julio. “Te quiero papi”, susurró a la cámara.

Pero esto no para y después de estar en cuarentena dos semanas, Tailandia va a seguir acogiendo el mejor bádminton del mundo. Esta próxima semana se vuelve a jugar otro Super 1.000 en este mismo recinto y la última semana de enero se disputará el Masters.

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