Jose Castán | Practico DeporteMadrid

María Vicente y Salma Celeste Paralluelo son dos de las grandes promesas del atletismo español y un ejemplo del auge del deporte femenino en España. Su juventud está jalonada de los distintos récords que baten en sus franjas de edad, incluso ambas ya disponen de mejores marcas nacionales absolutas, la primera recórd de España tanto en heptatlón como en pentatlón, y la segunda en 300 metros vallas.

Y es que se trata de dos auténticos portentos de la naturaleza. Por ello, Vicente se especializó en la prueba atlética que reúne a las atletas más completas, el heptatlón, mientras que Paralluelo todavía se debate en qué deporte focalizar su carrera, el atletismo o el fútbol, donde ya suma títulos como un Mundial y el Europeo sub-17 con la selección española.

Vicente, una veterana de 19 años

De Vicente, ya se ha escrito mucho. La de Hospitalet de Llobregat (Barcelona), a sus 19 años, ya está más acostumbrada a ser protagonista haya por donde va en el mundo del atletismo. Su medalla de oro en el Mundial sub-18 de Nairobi 2017 en heptatlón le dieron a conocer.

Fue un punto de partida de cara al público después de años de trabajo, y el comienzo de una colección de medallas en diferentes Europeos y de récords, que le acreditan como una de las joyas del atletismo continental.

Vicente tiene como fuerte las pruebas de velocidad y los saltos de longitud y triple, lo que puede hacer pensar en que cambie en algún momento sus objetivos y se dedique sólo a una prueba. Un ejemplo fue el pasado sábado en Lisboa, donde sumó otro récord de España a su colección, en este caso el de los 100 metros vallas sub-20. Uno más a su ya larga lista.

Y eso a pesar de las dificultades para entrenar de esta primavera debido al confinamiento. Más en su caso puesto que este invierno tomó su primera gran decisión como atleta. Cambiar de entrenador. Dejó a Fernando Martínez, con el que había tenido una gran sintonía, para continuar con Ramón Cid, es decir, dejó su Barcelona natal, entrenaba en el CAR de Sant Cugat, por San Sebastián.

Un cambio que parece que no ha mermado a la catalana tras lo visto en Lisboa, y es que, repetimos, es un portento de la naturaleza.

Salma ¿fútbol o atletismo?

Salma Paralluelo, con 16 años todavía, es la otra joya del atletismo español, pero también lo es del fútbol. Compatibiliza de forma exitosa los dos deportes. Por ahora se niega a renunciar a uno de ellos, se muestra enamorada de uno y otro. De hecho, al igual que hizo Vicente, el pasado septiembre la aragonesa decidió dar un cambio de rumbo a su vida deportiva.

Abandonó Zaragoza para marchar a Villarreal (Castellón). Se alineó con Playas de Castellón en atletismo, donde es entrenada por Félix Laguna, y con el Villarreal en fútbol. Ama los dos deportes y no quiere desprenderse de ninguno de ellos.

Su palmarés está repleto de mejores marcas españolas desde sub-14, aunque internacionalmente no ha disputado ninguna competición (Europeo o Mundial en categorías promesas), aunque sí ya disputó un Europeo  absoluto en pista cubierta, el de Glasgow 2019, con sólo 15 años.

La semana pasada mostró su gran poderío al batir la mejor marca nacional de 300 metros vallas, una prueba inusual en atletismo que si no tiene el mismo valor que batir un récord de una prueba más habitual, sí que cobra una mayor dimensión cuando quien consigue la marca tiene 16 años, una progresión que sólo el tiempo podrá llegar a decir hasta donde llegará.

Y es que Vicente y Paralluelo, por orden de edad, son parte del gran futuro del deporte español, quizá las dos también del futuro del atletismo, eso depende de la zaragozana, que tiene ante sí una gran decisión, porque la catalana salte, corra o lance seguro que sumará para el atletismo nacional.

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