Prototipo de la masculinidad más ruda, Clint Eastwood triunfó en la gran pantalla con personajes como ‘El hombre sin nombre’ de los ‘spaghetti western’ de Sergio Leone y como Harry Callaham en la saga de películas de ‘Harry El Sucio’, antes de consagrarse como director o sorprender con su faceta romántica en la inolvidable ‘The Bridges of Madison County’.