Por un exceso de información, que a veces desinforma; quizás porque los prejuicios nos acompañan antes de estar y ver, viajar a Irán no figura en los primeros puestos de nuestras preferencias, hasta que nombres como Ciro, Darío o Alejandro Magno, que dejaron huella indeleble, nos traen los ecos antiguos que resuenan del origen de civilizaciones milenarias.