El actor de 56 años acaba de ganar su primer Óscar interpretativo y ha cerrado una temporada de premios en el que se ha celebrado su talento y, también, su labia. En una especie de renacimiento, envuelto en una calma con toques de humor, Brad Pitt ha dejado diferentes perlas en los discursos con los que ha agradecido los galardones que ha recibido.