EFEMadrid

Las autoridades sanitarias consideran que se está concretando un cambio de tendencia hacia una fase de estabilización de la pandemia en España, pese al impacto de los datos absolutos que este jueves se concretaron en 56.188 contagiados, con 8.578 nuevos casos, 4.089 muertos, con 655 fallecimientos más, y 31.912 hospitalizados, 3.670 de ellos en la UCI.

En el duodécimo día desde el estado de alarma, que esta madrugada prorrogó el Congreso en medio de críticas a la actuación del Gobierno y de demandas de endurecer el confinamiento, los test para detectar la enfermedad, sobre los que tanto se ha hablado y especulado, se han convertido en protagonistas de la jornada tras salir a la luz que Sanidad compró una partida defectuosa, que ya ha sido devuelta.

CONTAGIOS

Los expertos insisten en que para hablar de forma precisa de cambio de tendencia se deben producir caídas sucesivas, sin picos de sierra, y por ello conceden importancia, pero con muchos matices, al hecho de que este jueves se haya reducido por primera vez el ritmo creciente de muertes, 83 menos ayer (738), el mismo día en que España superó a China en fallecimientos por coronavirus.

La relación entre los muertos y la evolución de la epidemia no es tampoco directa, ya que, según estudios publicados en revistas científicas de referencia como Science, entre el ingreso hospitalario y el fallecimiento pueden llegar a pasar hasta 18 días.

Sí que dan más relevancia los expertos a la ralentización del crecimiento de la tasa de contagios (hoy ha bajado al 18 %) que, como ha detallado el ministro de Sanidad, Salvador Illa, en la Comisión de Sanidad del Congreso, ha pasado de un incremento medio diario entre el 28 de febrero y el 16 de marzo de alrededor del 40 % al 20 % en el periodo que va del 17 al 24 de marzo.

"De confirmarse esta tendencia general, esto indicaría que el número de casos notificados se podría estar aproximando a su máximo, a lo que coloquialmente llamamos el pico de la curva", ha dicho Illa, que ha precisado que esta evolución ha sido distinta según la comunidad autónoma, tras subrayar que la notificación de casos se hace con un retraso de 7 a 10 días desde el inicio de los síntomas

Tanto Illa como el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias, Fernando Simón, han coincidido en destacar también el número de personas que se han curado y que ya sobrepasan las 7.000 (7.019).

“Cada día es mayor el número de enfermos dados de alta, y es muy superior al de fallecidos, lo que hace albergar cierta esperanza de que el ansiado pico está cerca”, ha dicho Simón en la rueda de prensa telemática posterior a la reunión del Comité de Gestión Técnica del Coronavirus, en la que ha señalado que la presión de los ingresos sobre la estructura hospitalaria se verá "a partir de la semana que viene".

TEST DEFECTUOSOS

Mientras los datos y sus interpretaciones acaparan la atención de autoridades y expertos, la gestión de la pandemia se ha visto sacudida por la polémica en torno a la ineficacia de una partida de test rápidos adquirida por el Ministerio de Sanidad y que, según la embajada de China en España, fue comprada a una empresa que no contaba con la licencia correspondiente.

Sanidad ha decidido devolver esta partida cuya compra, según ha justificado, se hizo a una empresa española, verificada como “proveedor de confianza”, con la garantía de que estaban homologados a nivel europeo.

En un comunicado, el departamento que dirige Salvador Illa subraya que el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) analizó la documentación aportada por la empresa respecto a los estudios clínicos realizados por el fabricante chino, y se comprobó que no existía ninguna alerta de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) sobre este producto.

"Las primeras pruebas del test rápido se realizaron en paralelo en un hospital de Madrid y en el ISCIII y, en cuanto se detectó una escasa sensibilidad, se dio orden inmediata de retirada, y se contactó con el proveedor que lo va a sustituir por otro tipo de test", señala el comunicado

La polémica de los test ha alimentado la pugna política, que estuvo bien presente en la larga sesión del Congreso que terminó esta madrugada con la prórroga del estado de alarma.

Este jueves, el rey Felipe VI, con mascarilla y guantes, ha recorrido el hospital de emergencia instalado en el recinto ferial de Ifema (Madrid) para conocer las labores de montaje de lo que ha definido como "una fuente de esperanza para la moral de toda España" por ser "símbolo" de lo que se puede conseguir juntos.

"Es un verdadero orgullo para todos. Pasará a la historia. Seguro que será una de las imágenes que todos recordaremos pasados los años y que guardaremos en la memoria como un verdadero ejemplo de esfuerzo, sacrificio y superación", ha afirmado.