EFEAtenas

El nuevo campo de la isla de Lesbos, en Grecia, creado tras el incendio que arrasó con Moria y dejó sin techo a miles de personas, acoge ya a 9.000 refugiados y se espera que la operación de traslado a este centro concluya este sábado.

Entre ellos se han registrado hasta ahora 213 casos positivos de coronavirus, que fueron trasladados a una zona especial del campo donde han sido puestos en cuarentena.

De acuerdo con Apostolos Veizis, director de la Unidad de Apoyo a Operaciones Médicas de Médicos Sin Fronteras en Grecia, a los niños por debajo de 10 años no se les están realizando pruebas de coronavirus.

Según medios locales, las 9.000 personas, que en su mayoría son familias jóvenes y menores (el 40 % de los antiguos residentes de Moria son menores), han sido registradas y se ha iniciado el proceso para examinar sus solicitudes de asilo.

La carretera, donde miles de personas acabaron tras el incendio que ocurrió hace once días por el bloqueo policial que les impidió moverse a otras zonas de la isla, ha sido abierta completamente al tráfico esta mañana, aunque las labores de limpieza y desinfección continúan.

El lunes abrirán todos los negocios que han tenido que permanecer cerrados durante estos días.

La operación policial para trasladar a los refugiados al nuevo campo se desarrolló sin incidentes desde la mañana del jueves, a pesar del rechazo de muchos de ellos que temen que este centro, el mayor campo de refugiados de Europa, no sea temporal sino una continuación del horror que vivían en Moria.