EFEPamplona

El artista navarro Abel Azcona ha dirigido hoy en Pamplona una performance, en la que ha enterrado simbólicamente a decenas de familiares de fusilados y exiliados de la Guerra Civil para reivindicar la memoria histórica.

El proyecto artístico, denominado "Enterrados", ha tenido lugar bajo la lluvia en la explanada del Monumento a los Caídos, en el que están enterrados los restos de los generales franquistas Mola y Sanjurjo y que, según Azcona, representa "la capital y la hegemonía de la desmemoria".

El propio artista ha sido el encargado de colocar en el suelo a los participantes, muchos de ellos de avanzada edad, a quienes posteriormente echaba encima tierra procedente de la huerta de un vecino de Miranda de Arga, Arcadio Ibáñez San Juan, a quien asesinaron a su padre y a cuatro tíos, todavía desaparecidos.

Él mismo ha contado a los periodistas que creen tener localizados a tres de ellos en Dicastillo "pero tenemos que sacarlos y no hay forma, porque no nos dan un céntimo y eso cuesta mucho dinero".

El hombre ha confesado sentirse emocionado ante la acción artística. "Estoy jodido porque son recuerdos que no le deseo a nadie", ha comentado antes de señalar que asesinaron a su padre antes de que él naciera, de forma que en su juventud siempre se sintió "perseguido y quizás señalado".

Personas como Ibáñez San Juan han sido para Abel Azcona los "verdaderos protagonistas" de la muestra escénica. "Son historias reales, historias alucinantes", ha subrayado para valorar que "en este país, donde no hay memoria histórica ni memoria personal ni memoria de ningún tipo y todo es tabú" haya "un montón de gente con memoria que tiene ganas de decir cosas".

"He tenido la oportunidad de que un montón de personas magníficas han cedido su cuerpo para explorar su propia memoria", ha señalado para calificar la experiencia de "muy interesante" y "un verdadero placer".

Abel Azcona ha sostenido que para él "ha sido un regalo" y también el hacerlo junto al Monumento a los Caídos, "un monumento fascistoide" que encumbra a dictadores. "Llenar esto de familiares de gente que ellos mismos han fusilado me parece que es dar la vuelta a esa historia", ha subrayado.

El artista ha anunciado que "probablemente" se de continuidad a la muestra escénica "hasta que por fin en España se respete la memoria histórica y se levante lo que se tenga que levantar para obtener respuestas y para enterrar con orgullo y sobre todo con respeto".

Azcona ha adelantado además que van a exponer el proyecto artístico en "varias partes del mundo", mezclándolo con obras de artistas de otros países que exploran en la memoria, y que en Madrid ya tienen la exposición confirmada.

El proyecto ha contado con la colaboración de la Asociación de Familiares y Desaparecidos de Navarra, cuya portavoz, Olga Alcega, ha explicado a Efe que se trataba de "hacer una fotografía protesta por todos aquellos que murieron, reivindicando la memoria histórica".

Un acto en el que han querido participar, junto con un grupo de unos cuarenta nietos de exiliados en Francia, residentes en el país galo, con quienes estaban pasando el día.

Alcega ha destacado además el lugar elegido para la acción, que, ha dicho, "algún día tiene que cambiar" porque "no se ha quitado la simbología franquista, aunque esté un poco tapada".