EFEDavos (Suiza)

Un grupo de activistas del movimiento estudiantil por el clima Fridays for Future se manifestaron hoy en el exterior del Centro de Congresos donde este jueves cierra sus puertas la reunión anual del Foro Económico de Davos para pedir acciones contra la crisis climática.

Los activistas, portando pancartas como "No hay planeta B", "Financiadnos a nosotros, no a los combustibles fósiles" o "Bolsonaro, fuera del Amazonas", quería con su protesta instar a las élites políticas y empresariales reunidas en el Foro a tomar más medidas para enfrentar la emergencia climática.

Los activistas decidieron manifestarse hoy, jueves, y no el viernes como es tradición en su grupo, ya que es la última jornada de este importante evento que este año se realizada de nuevo presencialmente tras dos años de ausencia por la pandemia de covid.

Entre las activistas climáticas se encontraban la ecuatoriana Helena Gualinga, Alexandria Villaseñor de EE.UU, la keniata Elizabeth Wathuti o la ugandesa Vanessa Nakate, que además han estando participando en algunos paneles del Foro esta semana dedicados al cambio climático.

En uno de ellos, Gualinga explicó que Ecuador está a punto de experimentar una expansión en la producción de petróleo que dañará aún más la Amazonía.

"La minería legal e ilegal se ha expandido increíblemente en Ecuador y se avecina una expansión petrolera", dijo la activista climática y de derechos humanos. "No sabemos exactamente de dónde vendrá ese petróleo, pero sabemos que el Amazonas se verá afectado".

También dijo que la perforación inadecuada de petróleo significa que la Amazonía ecuatoriana está experimentando actualmente de dos a cinco derrames por semana y "los pueblos indígenas se ven afectados de manera desproporcionada por la contaminación".

La ugandesa Vanessa Nakate, la fundadora del movimiento Rise Up, señaló en otro panel: "Sabemos quién causó la crisis climática y sabemos quién tiene que pagar por ello. Necesitamos un fondo de compensación por pérdidas y daños. Estoy mirando a Occidente para pagar esta factura".

También expuso las consecuencias del cambio climático para la seguridad alimentaria, por ejemplo en África Oriental, donde la sequía ha dejado a más de 26 millones de personas sin acceso a alimentos.