EFEBarcelona

El presidente de la Sociedad Española de Virología, Albert Bosch, cree que el coronavirus SARS-CoV-2 "probablemente hace tiempo que circula entre nosotros enmascarado por la coincidencia con la temporada de gripe", porque, según ha asegurado a Efe, "hay una proporción demasiado elevada de casos asintomáticos como para ser un virus reciente".

Albert Bosch es catedrático del departamento de Microbiología de la Facultad de Biología de la UB y ha desarrollado su investigación en instituciones extranjeras, como el Albert Einstein College of Medicine de Nueva York o las universidades de Carolina del Norte y Arizona en Estados Unidos.

Bosch ha explicado que el nuevo coronavirus "tiene una transmisión demasiado optimizada entre seres humanos, un virus emergente suele ser más ineficiente en la transmisión hombre-hombre y suele dar también una patología más grave con pocas infecciones asintomáticas".

Albert Bosch ha respondido a las preguntas de Efe cuando en Cataluña hay un total de 319 afectados, con 138 nuevos casos, y han fallecido seis personas a causa del coronavirus.

El también director del Grupo de Virus Entéricos de la Universidad de Barcelona (UB) ha estimado que esta epidemia "durará probablemente entre dos y cuatro meses" y que es esperable que "aún vaya de subida un tiempo y después la curva se allane y empiece a bajar lentamente".

En ese sentido, el virólogo cree que "se están tomando las decisiones apropiadas" y que gracias a la experiencia previa con otros coronavirus, se han podido extrapolar datos para el SARS-CoV-2.

La principal diferencia con una gripe común, según Bosch, es que "para la gripe tenemos una vacuna, que tiene una eficiencia variable pero que puede proteger a la población más vulnerable".

Según el virólogo, "la letalidad de la COVID-19 es del 2,2 % en España y del 1,9 % en Cataluña, ambas superiores a las de la gripe estacional, que es de entre el 0,1 y el 0,2 %".

A pesar de ello, "la gripe puede superar en valor absoluto la mortalidad de la COVID-19, ya que cada año suele provocar entre 6.000 y 6.500 defunciones", ha puntualizado este experto, que ha formado parte de diferentes comités y paneles científicos como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria.

Bosch ha confiado en que el aumento de temperaturas ayude a frenar la expansión del coronavirus, pero ha reiterado que "todavía no tenemos datos al respecto", y ha augurado que "es una posibilidad que el coronavirus vuelva a aparecer el próximo invierno como 'una nueva gripe' junto a la estacional, pero no lo sabremos hasta entonces".

El catedrático de la UB prevé que la vacuna contra este coronavirus llegará en "aproximadamente un año y medio" y ha explicado que hasta que no se desarrolle la vacuna, "en el momento actual es necesario cuidar sobre todo a los pacientes de riesgo con medidas hospitalarias dirigidas a paliar la insuficiencia respiratoria y el síndrome de dificultad respiratoria aguda".

"También se han empleado en algunos casos muy concretos antivíricos previamente utilizados frente a otros virus como inhibidores de proteasas y polimerasas víricas o tratamientos con beta-interferón", ha detallado el especialista, que también ha trabajado en la Universidad de Pretoria en Sudáfrica y en el Institute of Child Health de Londres.

Por Toni Conde Molina