EFEToledo

Liliana, una mujer de 43 años que residía en el pequeño municipio toledano de La Puebla de Almoradiel, ha sido esta madrugada asesinada presuntamente por su pareja, un hombre de 50 años que ya ha sido detenido, y se ha convertido en la cuarta víctima mortal por violencia de género en España en lo que va de año, la segunda en Castilla-La Mancha.

El suceso se ha producido sobre las 0.25 horas de este miércoles, en el domicilio familiar de la calle Viriato de La Puebla de Almoradiel, una localidad de alrededor de 5.000 habitantes, cuyos vecinos han quedado "consternados", como ha relatado a Efe el alcalde, Alberto Tostado.

El hombre ha asestado varias puñaladas a su mujer en presencia de sus dos hijos, menores de edad, una niña y un niño.

La mujer asesinada y su pareja, ambos de origen rumano, llegaron en 2006 a la localidad toledana, donde ella trabajaba como limpiadora particular fuera del municipio, y él consiguió empleo en una bodega del pueblo.

Fue el presunto asesino, que se encuentra detenido en dependencias de la Guardia Civil a la espera de pasar a disposición judicial, el que comunicó al 112 que había acabado con la vida de su pareja tras apuñalarla con un cuchillo de cocina.

El Ayuntamiento de La Puebla de Almoradiel ha decretado tres días de luto oficial y este mediodía ha convocado una concentración en señal de repulsa por el asesinato de una de sus vecinas.

Una concentración a la que han asistido en torno a 300 personas, entre ellas la directora del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, Pilar Callado, quien ha mostrado su "apoyo y rotunda condena" por este asesinato.

De igual modo, ha participado en este acto el delegado del Gobierno en la región, Francisco Tierraseca, quien ha confirmado que "no constaba ninguna denuncia por malos tratos o violencia de género" por parte de la mujer.

También la capital castellano-manchega se ha sumado a la repulsa por este crimen con un minuto de silencio a las puertas del Palacio de Fuensalida, sede del Gobierno regional, que ha presidido el jefe del Ejecutivo autonómico, Emiliano García-Page.

A continuación, la consejera de Igualdad y portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Blanca Fernández, ha mostrado, visiblemente emocionada, "la más profunda repulsa y condena" del Ejecutivo por este "terrible" suceso.

A este acto ha asistido también la concejal de Igualdad del Ayuntamiento de Toledo, Ana Abellán, junto a otras autoridades y vecinos de la ciudad.

Poco después ha sido García-Page el que ha lamentado los hechos durante su discurso en la inauguración del estand de Castilla-La Mancha en la Feria Internacional de Turismo (Fitur).

"No es que quiera echar la responsabilidad a nadie", ha aseverado el presidente de Castilla-La Mancha, pero ha advertido de que a veces en lo discursos de políticos "se frivoliza" con este asunto "y eso es alimentar al que ya está dispuesto a asesinar o maltratar".

Las muestras de repulsa se han sucedido a lo largo de toda la jornada y también los tres grupos parlamentarios en las Cortes regionales -PSOE, PP y Ciudadanos- han condenado el asesinato, al igual que el presidente del PP autonómico, Paco Núñez, quien ha reclamado la "unidad" de todas las administraciones públicas y de toda la sociedad española y "fortaleza" para vencer a esta lacra.

En la misma línea, CC. OO. ha destacado la necesidad de "alzar la voz de forma unánime para visibilizar y denunciar la violencia contra las mujeres", mientras que la asociación de mujeres María de Padilla ha denunciado que el hecho de que el crimen se haya perpetrado delante de los hijos lo convierte en un episodio "aún más atroz".

Además, el Consejo Local de la Mujer de Toledo ha hecho un llamamiento a los políticos y a la sociedad para que la violencia hacia la mujer no quede impune, "mediante la legislación, la condena y el ostracismo de los asesinos y maltratadores".

Se trata de la víctima mortal número cuatro de la violencia machista en el ámbito de la pareja en lo que va de año y la 1.037 desde que comenzaron a registrarse las estadísticas en 2003.

Además, desde 2013, 35 menores han sido asesinados por sus padres o por las parejas o exparejas de sus madres, la última el pasado 6 de enero.

Con los dos hijos de la mujer asesinada en Toledo, el número de huérfanos como consecuencia de la violencia de género se eleva a 280.

De los cuatro asesinatos perpetrados este enero, dos se han producido en Castilla-La Mancha y los otros dos en Cataluña, y en ninguna de los tres anteriores pesaba denuncia sobre los agresores.

El 016 atiende a todas las víctimas de violencia machista las 24 horas del día y en 51 idiomas diferentes. Una llamada que no deja rastro en la factura, si bien hay que borrarla del registro de llamadas del teléfono móvil.

Los menores también pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10, y los ciudadanos que sean testigos de alguna agresión deben llamar al 112.