EFEDacca

Bangladesh acoge desde hoy la segunda mayor congregación mundial de musulmanes, la Bishwa Ijtema (Congregación Mundial), marcada este año por la tensión entre dos facciones del movimiento ortodoxo suní Tabligh que organiza el evento, y que han obligado a las autoridades a incrementar la seguridad.

Los organizadores esperan que unos dos millones de musulmanes de todo el mundo acudan a la ciudad meridional de Tongi para participar hasta el lunes en este evento, que se celebra desde 1964, centrado en los rezos y la exaltación religiosa.

Pero la congregación religiosa no solo acoge discusiones sobre la fraternidad entre devotos, este año también es escenario de una creciente tensión entre dos facciones de Tabligh que han obligado a celebrar el evento en dos tandas -dos días para cada bando- por primera vez en la historia.

"Hemos tomado todas las medidas posibles para mantener la seguridad en la Ijtema", afirmó a Efe el portavoz del cuerpo de élite policial Batallón de Acción Rápida (RAB), Hossain Raisul Azam.

"Las medidas físicas incluyen patrullas a pie, patrullas móviles, fuerzas de observación y marítimas. Además, nuestros agentes pasearán por la zona de incógnito para reunir información, y si es necesario utilizaremos un helicóptero y una unidad canina", precisó.

La división en el movimiento, que el pasado diciembre provocó enfrentamientos que causaron un muerto y decenas de heridos en Dacca, gira en torno a Saad Kandhalvi, un clérigo y bisnieto del fundador de Tabligh.

El problema es que una facción reconoce a Kandhalvi como líder del movimiento mientras que el grupo rival se opone a él por motivos religiosos.

"(Kandhalvi) ha malinterpretado el Corán y los Hadith (dichos del profeta Mahoma), lo que es inaceptable", afirmó a Efe un portavoz del grupo opositor, Jahir Ibne Muslim.

Ambas facciones, por separado, celebrarán el período de oración y exaltación religiosa que se sitúa, por número de asistentes, sólo por detrás de la peregrinación a La Meca en el mundo islámico.