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El chileno Gonzalo Muñoz, "Campeón" de Alto Nivel de acción climática de la COP25, una cita mundial celebrada en Madrid hace un año, asegura en una entrevista con Efe que confía en que "el nuevo rol" en la defensa del clima de EEUU, tras el cambio de Gobierno, dará paso a una fase de multilateralismo "para avanzar y no fragilizar".

"En ningún caso, el coronavirus ha ralentizado la acción climática", sino todo lo contrario, añade este defensor de la sostenibilidad, un emprendedor al frente del cargo de "Campeón" o paladín de Alto Nivel climático promovido por la ONU, con mandatos temporales, para movilizar a empresas, instituciones, universidades, ciudades... etc, a través de una Alianza de Ambición Climática.

Según sus cifras, más de 500 ciudades, más de 1.100 empresas y al menos ocho de las diez mayores del mundo, y más de 5 billones de dólares en activos financieros están ya comprometidos con la neutralidad de emisiones para 2050 en línea con el Acuerdo de París, el gran pacto mundial por el clima de cuya firma se cumplirá este 12 de diciembre el quinto aniversario.

PREGUNTA: Este año era clave para presentar compromisos de reducción de emisiones más ambiciosos según el Acuerdo de París. ¿Cómo está afectando el coronavirus a la acción climática?

RESPUESTA: La lucha contra el calentamiento global sigue avanzando. Se ha visto reflejado a nivel de naciones, no solo por el número de las que han actualizado sus contribuciones nacionales, sino porque hay países que han anunciado compromisos de neutralidad. Esperamos celebrar el Acuerdo de París con gran cantidad de compromisos añadidos que nos lleven a la cumbre de Glasgow (Reino Unido) en noviembre de 2021 con más avances.

P: A través de la Alianza para la Ambición Climática lanzada en 2019 por la ONU con el impulso de Chile como país organizador de la COP25, ¿podría darnos detalles de la acción climática por parte de actores no estatales?.

R: La Alianza para la Ambición Climática agrupa a naciones y actores no estatales comprometidos con la neutralidad climática para 2050. En la COP25 la iniciativa se vio fortalecida con un número significativo de nuevos miembros. En junio, junto con el británico Nigel Topping, el "Champion" de Alto Nivel para la COP26, lanzamos la campaña Race to Zero. Hoy tenemos en la Alianza de Ambición Climática a un número importante de estados como California y Nueva York, y a la mayoría de los australianos. También de Brasil, de Europa. Además más de 500 ciudades, más de 1.100 empresas de distintos sectores y regiones. De las diez empresas más grandes del mundo, por lo menos ocho son ya parte de esta alianza. Pero al mismo tiempo, tenemos una importante cantidad de pymes del mundo, y 550 universidades. Asimismo, más de 5 billones de dólares en activos bajo gestión están comprometidos con la neutralidad del carbono en 2050. Y todo eso sigue creciendo. No tengo ninguna duda, de cara a Glasgow, de que muchos países van a aumentar su ambición, como lo confirman los anuncios de China, Japón. También influirá lo que asuma el presidente electo en EEUU.

P.: ¿Hay nuevas iniciativas en defensa del clima?

R.: Este año uno de los hitos de la agenda climática mundial ha sido el lanzamiento de Race to Zero. En el área de actores no estatales, que es lo que estamos movilizando con esa campaña, se ha duplicado el número de miembros durante la pandemia. El incremento de compromisos está siendo impresionante. Hoy ya un 53 % del producto interior bruto (PIB) del mundo, está comprometido con la neutralidad del carbono.

P: ¿La crisis sanitaria nos dejará lecciones sobre el efecto en la salud que causa el maltrato al medio ambiente?

R: La pandemia, además de haber generado muchísimo dolor y sufrimiento, nos ha mostrado la posibilidad de hacer las cosas de forma diferente. Por ejemplo, se ha acelerado la transición energética, los combustibles fósiles están cada vez más en desuso, y el desarrollo de la fotovoltaica o la eólica, además de proyectos de hidrógeno verde. Los compromisos del Acuerdo de París han seguido avanzando. Este año, Chile ha actualizado sus NDC o contribuciones determinadas en línea con la ciencia, y China nos ha sorprendido declarando que va a ser neutra climáticamente como muy tarde en 2060, mientras que Japón lo será en 2050, y Corea del Sur, lo mismo.

P: ¿Qué opinión le merece desde el punto de vista climático el cambio de Gobierno en Estados Unidos?

R.: Además de una mayor aceleración de los compromisos dentro del país, espero que involucre a la nación con la neutralidad de emisiones antes de 2050. Creo que Joe Biden como presidente electo, en base a su discurso, va a generar un cambio importante a nivel global de acción climática para cumplir el Acuerdo de París.

P.: ¿Qué retos considera prioritarios para la cumbre de Glasgow?

R.: Uno de los grandes retos tiene que ver con la financiación; por ejemplo, para la adaptación: cómo se generan mecanismos que incrementen la resiliencia de todos los lugares del mundo que sufren impactos de la crisis climática. Al mismo tiempo, poner un precio adecuado al carbono en todo lo que se refiere a una tonelada emitida y una tonelada capturada y secuestrada. Hay que avanzar hacia un mercado abordable en todo el mundo, de forma que el comercio empiece a incorporar esta métrica con muchísima velocidad para alinear los incentivos en toda la cadena de valor. Otro objetivo pendiente son las soluciones basadas en la naturaleza; el año próximo tendremos una COP de biodiversidad, y espero que durante 2021 el mundo aprenda a valorar los servicios ecosistémicos y todo lo que significa la naturaleza. Las expectativas de Glasgow dependerán de los próximos meses, porque ocurrirán aún muchas cosas antes de esa cita.

P.: ¿Qué mensaje lanzaría al mundo en materia climática?

R.: Es importante entrar en una nueva fase de valorar y validar el multilateralismo tomando en consideración los aprendizajes. Estados Unidos debe cumplir un rol importante para ayudar, fortalecer, resolver, mejorar y perfeccionar, en lugar de atacar y fragilizar. Hay que avanzar para mejorar a partir de aprendizajes tan duros como los de los últimos tiempos.

Por Amaya Quincoces