EFETrípoli

Cerca de un millar de personas que navegaban a la deriva en botes fletados y abandonados en el mar por las mafias que operan en Libia fueron interceptados y retornados de inmediato hoy a este país, pese a ser considerado un lugar "no seguro", informó la agencia de Naciones Unidas para los refugiaos (ACNUR).

Según la organización, se trata de la mayor operación de retorno en un solo día ocurrida en lo que va de año en Libia, núcleo de la llamada "ruta migratoria del Mediterráneo Central", una de las más activas y letales del mundo.

Los migrantes, procedentes de diferentes países de Sahel y el África subsahariana, pero también de Oriente Medio y Asia, fueron interceptados por tres patrulleras en Trípoli y dos en la ciudad de Zawiya, próxima a la frontera y uno de los principales centros operativos de las mafias locales que se lucran desde hace años con el tráfico de personas.

Una vez retornados a puerto, recibieron los primeros auxilios de las agencias humanitarias antes de ser entregados a las autoridades de Migración libias, que los trasladaron a centros detención que según han denunciado diversas ONG no cumplen con las condiciones de dignidad mínimas.

El millar de migrantes se suman a los más de 200 interceptados desde el viernes por patrulleras libias en la costa oeste, centro de operaciones de las distintas mafias que se lucran con el tráfico de personas.

"Al igual que le ha ocurrido a otras 11.000 personas este año, han acabado presos en condiciones terribles, expuestos a la extorsión y el abuso", denunció el sábado la portavoz de la Organización Internacional de las MIgracioes (OIM) para Libia, Safa Msehli.

Un total de 615 personas, en su gran mayoría procedentes del Sahel y otros países del África Subsahariana, fueron interceptadas en la primera semana de junio en aguas del Mediterráneo cuando trataban de viajar a Europa desde playas de Libia.

Además, este jueves, el barco de salvamento fletado por la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) logró rescatar a 26 personas -quince de ellos menores no acompañados- frente a la costa Libia pese "al hostigamiento" de las patrulleras de ese país.

ECONOMÍA CORSARIA

Según la OIM, 10.711 personas -443 de ellas menores- han sido interceptadas por patrulleras libias en lo que va de 2021 y retornadas a ese país, solo un millar menos que en todo 2020.

Otras 188 más han muerto ahogadas y 487 han desaparecido en naufragios ocurridos en esta ruta, que conecta las playas de Libia con las costas de Italia y Malta.

A estas cifras hay que añadir a los cerca de 4.000 migrantes que han salido desde Túnez y los cerca de 150 que han perecido en naufragios frente a sus costas, algunos a bordo de botes que salieron de las playas del oeste de Libia y fueron empujadas por el mar y los vientos hacia el oeste.

Según la reconocida ONG Iniciativa global contra la delincuencia organizada transnacional (GI-TOC), la economía corsaria, que articula el norte de África y el Sahel y ha experimentado un auge a raíz del alto el fuego acordado en Libia, y no la guerra, es, junto a la inestabilidad de las fronteras, el principal motor de la migración irregular en el Mediterráneo Central.