EFEBarcelona

Cataluña prevé endurecer las restricciones en vigor porque sigue registrando datos epidemiológicos "nunca vistos", lo cual hace que la situación sea "difícilmente sostenible", 5.081 nuevos casos en las últimas horas y un riesgo de rebrote de 887, casi el doble que el máximo en la primera ola.

Son palabras del jefe de la Unidad de Seguimiento de la COVID-19 en Cataluña, Jacobo Mendioroz, quien ha dicho este martes que los datos epidemiológicos actuales son "muy preocupantes", al tiempo que ha añadido: "La situación la calificaría casi como crítica".

En la misma conferencia de prensa, el secretario general de Salud, Marc Ramentol, ha avanzado que Cataluña necesitará de "nuevas medidas" -cuyo sentido no ha adelantado- porque "las cifras de contagios no las puede aguantar nuestro sistema sanitario durante muchas más semanas".

También ha dado por hecho que las restricciones ya en vigor, como el cierre de la restauración, seguirán en pie, pues ha señalado: "No hay ningún motivo para dar pasos atrás en las medidas que tomamos. No es hora de empezar a desescalar".

Según datos de esta mañana, las UCI de Cataluña atienden a 368 enfermos de COVID-19 (el 46 % del total de críticos ingresados) y 2.138 reposan en camas de hospitalización convencional (el 18 % del total).

En las últimas 24 horas se han diagnosticado 5.081 nuevos positivos y otros 39 fallecidos, y la incidencia acumulada de casos en los últimos 14 días (IA14) se ha situado en 607,9 por cada 100.000 habitantes, casi 36 casos más que la víspera, y más del doble de la que había a principios de octubre.

El riesgo de rebrote (EPG), que mide el índice de crecimiento potencial de la epidemia, es de 887, 43 puntos más que ayer, casi el doble que el máximo en la primera ola, que fue de 454 el 20 de marzo -aunque entonces se efectuaban muchos menos test-.

Todo ello indica que, si las cifras no mejoran, "en tres semanas el sistema sanitario peta", en palabras del presidente del Colegio de Médicos de Barcelona, Jaume Padrós.

Este mediodía, en su habitual rueda de prensa tras la reunión semanal del Consell Executiu, la portavoz del Govern, Meritxell Budó, ya había indicado que el ejecutivo tiene preparadas "sobre la mesa" nuevas medidas para frenar el avance del virus pero de momento prefiere "evitar especulaciones y malentendidos" hasta que se decida qué hacer en el marco del Plan de Protección Civil de Cataluña (Procicat).

Así, Budó no se ha pronunciado sobre si se estudia un confinamiento domiciliario solo los fines de semana o un confinamiento perimetral en toda Cataluña o solo en algunas zonas.

El jefe de la Unidad de Seguimiento de la COVID-19 en Cataluña ha afirmado que hay un solo "punto optimista": que la expansión del virus "se está reduciendo" con relación a las proyecciones de Salud, así, "parece" que las restricciones decretadas hace once días, como el cierre de la restauración, "comienzan a tener un pequeño efecto".

En la misma línea, el secretario general de Salud ha subrayado la "aparente desaceleración del crecimiento del virus", es decir, que "la epidemia sigue en expansión pero lo está haciendo a un ritmo más bajo", aunque ha añadido que "las cifras de contagios son insostenibles" todavía.

Ramentol ha afirmado que hasta el momento el departamento de Salud no ha dado la "indicación" de efectuar una "cancelación masiva de la actividad programada" en los hospitales.

Sin embargo, algunos hospitales catalanes han empezado a cancelar operaciones previstas y los centros ya están reprogramando cirugías para poder absorber todos los casos derivados de la segunda ola de la pandemia.

Los primeros en empezar a reprogramar han sido los hospitales de las Tierras del Ebro: la presión asistencial se ha incrementado en los últimos días, no solo por el aumento de ingresos por COVID-19, sino también por los brotes que afectan a personal del Hospital Verge de la Cinta de Tortosa (Tarragona) y del Hospital Comarcal de Amposta (Tarragona), que han tenido que reorganizar su área quirúrgica.

La virulencia del virus también está volviendo a golpear a las residencias: en los geriátricos se han dado 995 positivos, que afectan a casi un 12 % de los centros, y 133 de estos mayores residentes están ingresados en hospitales, según datos de Ramentol.