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Una operación internacional liderada por Holanda y Francia interceptó 20 millones de mensajes entre miembros del crimen organizado, lo que permitió evitar decenas de asesinatos, secuestros y tiroteos en Europa, y llevó a la detención de centenares de sospechosos, según informaron este jueves la agencia de coordinación judicial Eurojust y la Agencia Nacional del Crimen del Reino Unido (NCA).

La operación, coordinada por las agencias europeas Eurojust y Europol desde La Haya, buscaba desmantelar una red telefónica encriptada, EncroChat, utilizada por las redes criminales para comunicarse, lo que permitió a los investigadores "interceptar, compartir y analizar millones de mensajes enviados entre delincuentes que planificaban delitos graves".

Fuerzas de seguridad de toda Europa participaron en la operación que ha permitido detener a 746 personas, entre las que hay "icónicas" figuras del mundo del crimen, y confiscar más de dos toneladas de drogas, varias docenas de armas y el equivalente a unos 60 millones de euros en efectivo, informó la NCA en un comunicado.

En una rueda de prensa en La Haya, investigadores franceses y holandeses aseguraron que la información obtenida es relevante para unas 300 investigaciones criminales en marcha en diferentes países de la UE y que ha permitido evitar "ataques violentos, corrupción, intentos de asesinato y transporte de drogas a gran escala", entre otros delitos.

Al haber podido interceptar en directo las conversaciones, los investigadores lograron acceder a "ciertos mensajes que indicaban planes para cometer crímenes violentos inminentes" lo que permitió "una acción inmediata", añade Eurojust en un comunicado.

"Ha sido como si estuviéramos sentados en una mesa de reunión con los delincuentes", subrayó la jefa de la Policía holandesa, Jannine van den Berg.

En los últimos años, los países europeos se han enfrentado a grupos del crimen organizado "cada vez más generalizados y con una capacidad de adaptación alta", que "abusan de las tecnologías de comunicación encriptada", lo que supone "desafíos de seguridad más urgentes" para las autoridades judiciales y policiales.

Las autoridades francesas comenzaron en 2017 a investigar teléfonos que utilizan EncroChat, después de descubrir la regularidad de uso de esta red en operaciones contra organizaciones criminales, y detectar que la compañía operaba desde servidores franceses.

En los Países Bajos, desde 2019 cientos de investigadores siguieron las comunicaciones de miles de delincuentes "día y noche" para "actuar sobre los datos interceptados" por la operación conjunta.

Esto les permitió "procesar más de 3.000 pistas" desde abril que parecían "amenazas potencialmente mortales", lo que ayudó a prevenir decenas de crímenes violentos graves, secuestros inminentes, extorsiones, asesinatos y torturas en Holanda, añadió van den Berg.

Finalmente, la operación internacional condujo al arresto de sospechosos en Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Noruega, y a la incautación de más de 10.000 kilos de cocaína, 70 kilos de heroína, 12.000 kilos de cannabis, 1.500 kilos de metanfetamina y 160.000 litros de una sustancia utilizada para producir drogas sintéticas. Además, llevó al desmantelamiento de 19 laboratorios de estupefacientes solo en Holanda.

En Londres, la inspectora de Policía Metropolitana Cressida Dick, cuya unidad realizó 132 detenciones, describió la operación como un "punto de inflexión" en la lucha contra el crimen organizado.

"Esto es solo el comienzo. Interrumpiremos las redes delictivas organizadas como resultado de estas operaciones durante semanas, meses y posiblemente los próximos años", afirmó Dick.

Las autoridades policiales estimaron que unas 60.000 personas, entre ellas hasta 10.000 en Gran Bretaña, se suscribieron al sistema Encrochat para llevar a cabo actividades criminales.

El sistema funcionaba con teléfonos Android personalizados y, según afirmaba en su página web, proporcionaba "comunicaciones seguras sin preocupaciones" como unos mensajes que, pasado un cierto tiempo, se autodestruían del dispositivo del destinatario.

A principios de este año, EncroChat era uno de los mayores proveedores de comunicación digital encriptada entre usuarios europeos involucrados en actividades delictivas, pero también en los países de origen y destino del narcotráfico de cocaína y cannabis, así como del blanqueo de dinero.

La intercepción de los mensajes de EncroChat terminó el 13 de junio, cuando la empresa se dio cuenta de que una agencia gubernamental había accedido a la plataforma, y envió de inmediato una advertencia a sus más de 50.000 usuarios recomendándoles desechar los teléfonos porque la red ya no era segura.