EFEPekín

El Consejo de Estado Ejecutivo de China actualizó hoy su protocolo de prevención y control para la epidemia de covid-19, ajustes que incluyen la reducción de los requisitos de días de cuarentena a la entrada en el país de 14 a siete días, recoge el medio The Paper.

Los nuevos requisitos exigen a todos los pasajeros que entran a China una estricta cuarentena en un hotel durante siete días, a los que se suman tres días más de autovigilancia cuando el viajero haya llegado a su domicilio.

Durante los siete días de cuarentena centralizada sufragados por ellas mismas, las personas llegadas del exterior habrán de someterse a pruebas PCR orales todos los días con excepción del cuarto y el sexto, a diferencia del protocolo anterior, que exigía pruebas por la boca y por la nariz en los días número 1, 4, 7 y 14 del aislamiento.

Por último, los viajeros tendrán que realizar una prueba PCR al tercer día de su autovigilancia para completar el proceso de entrada.

También se anunciaron hoy las reformas al protocolo que han de seguir los contactos cercanos de contagiados de covid en el país: no tendrán que guardar una cuarentena en instalaciones diseñadas a tal efecto durante siete días como hasta ahora, sino que podrán aislarse en sus domicilios durante una semana y realizar una prueba PCR el primer, cuarto y séptimo día.

La política china de cero tolerancia contra el coronavirus incluye desde hace más de dos años el aislamiento de todos los contagiados y sus contactos cercanos, el cierre de fronteras al turismo y cuarentena para todos los viajeros, la limitación de vuelos internacionales y campañas masivas de pruebas PCR allá donde se detecta algún caso.

Durante este tiempo, las diferentes ciudades chinas han aplicado diversas políticas de cuarentena para los recién aterrizados, que han incluido aislamientos de un mínimo de siete días en algunos programas piloto esporádicos hasta los 28 días que han exigido en algún momento las urbes más cautelosas.

Queda por ver si los gobiernos locales ajustarán sus exigencias de cuarentena a viajeros hasta el nuevo mínimo de siete días o, por el contrario, las mantendrán en 14 días o más.

En 2019, las conexiones aéreas internacionales de China completaron 139 millones de desplazamientos, cifra que en 2021 se redujo en un 97 % hasta los 3,05 millones, según datos de la Administración de Aviación Civil de China (CACC).

Además, desde hace dos años, la segunda economía del mundo penaliza a aquellas aerolíneas en cuyos vuelos haya positivos por covid a su llegada al país: dependiendo del número de casos y de la reincidencia, las suspensiones de vuelos se prolongan durante varias semanas.

Los pasajeros se enfrentan también a otros requisitos: mientras haya una conexión directa entre un país y China, los nacionales de cada país deben tomar ese vuelo directo desde su país de origen y no pueden volar con escala al país asiático.

Esto ha provocado que, desde algunos países como España, haya habido en los últimos meses muy pocas opciones para ir a China, lo que ha disparado el precio de un billete hasta los miles de euros.

Según las cuentas de Comisión de Sanidad de China, desde el inicio de la pandemia se infectaron 225.581 personas en el país, entre las que 219.868 han logrado sanar y 5.226 fallecieron, aunque la cifra total de infectados excluye a los asintomáticos.