EFEJerusalén

Las autoridades palestinas decretaron hoy nuevos confinamientos en áreas de Cisjordania ante el incremento de infecciones por coronavirus y la alta tasa de hospitalizaciones y casos graves duplicada en el último mes.

Desde el pasado día 4 toda Cisjordania está en estado de emergencia y hoy entró en vigor un cierre total de una semana en la gobernación de Nablus, en el norte, y de Ramala, en el centro, donde solo podrán abrir panaderías y farmacias.

Pese al endurecimiento de las restricciones y el cierre del sistema educativo desde finales de febrero, Cisjordania no ha conseguido contener el pico de contagios debido a las variantes británica y sudafricana de coronavirus, declaró el ministerio palestino de Sanidad.

Esta semana superó durante varias jornadas los 1.800 casos diarios, con la tasa más alta registrada en la provincia de Ramala, donde desde esta noche queda prohibido el tránsito de personas y vehículos, salvo personal médico, y los supermercados solo abrirán el domingo y el jueves.

La vacunación es todavía limitada en Cisjordania que solo cuenta con 9.800 dosis, de las que ya se han administrado más del 90%, a la espera de recibir más remesas del mecanismo de Naciones Unidas, COVAX, y las adquiridas por la Autoridad Nacional Palestina (ANP), todavía sin fecha concreta.

Por el contrario, Israel, que lidera la campaña de vacunación más veloz del mundo, comenzará mañana, domingo, una fase decisiva de la desescalada con la reapertura de restaurantes y cafés, cerrados desde septiembre, aunque solo podrán acceder a su interior quienes ya estén vacunados.

Funcionarios israelíes han pedido contribuir en la vacunación de los palestinos de Gaza y Cisjordania, por la conexión territorial con Israel, si este quiere alcanzar la inmunidad colectiva; mientras la ONU y ONG consideran que como "potencia ocupante" tiene responsabilidad legal y moral en un contexto de pandemia.