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Ciudadanos es el único partido que defiende, en su programa electoral, la legalización de la gestación subrogada, una cuestión que el PSOE rechaza de forma tajante mientras que PP y Unidas Podemos ni siquiera mencionan, aunque cuando se han pronunciado también se han posicionado en contra.

"Decimos NO a los vientres de alquiler", asevera en su programa el PSOE en el apartado que dedica a "Feminismo, igualdad de trato y diversidad: más y mejor democracia", en el que advierte de que "se actuará frente a las agencias que ofrecen cada año a cientos de familias españolas esta práctica a sabiendas de que está prohibida".

El partido de Pedro Sánchez recuerda que la gestación por sustitución o gestación subrogada no está permitida en la legislación española, que declara "nulo de pleno derecho el contrato por el que se convenga la gestación, con o sin precio, a cargo de una mujer que renuncia a la filiación materna a favor del contratante o de un tercero".

Por eso, rechaza esta práctica, que considera un eufemismo de "vientre de alquiler" al considerar que socava los derechos de las mujeres, en especial de las más vulnerables, mercantilizando sus cuerpos y sus funciones reproductivas.

Y hace referencia a las recomendaciones del Parlamento Europeo, en concreto al Informe Anual de Derechos Humanos y Democracia en el Mundo 2014, donde se condena esta práctica por ser contraria a "la dignidad humana de las mujeres, ya que su cuerpo y sus funciones reproductivas se utilizan como una materia prima".

Por el contrario, Ciudadanos, en el capítulo VII de su programa electoral "Convertir España en el mejor país del mundo para las familias", anuncia su intención de aprobar una Ley de Gestación Subrogada "altruista y garantista" para que las mujeres que no pueden concebir y las familias LGTBI puedan cumplir su sueño de formar una familia.

Para ello, apuesta por un modelo similar al de Canadá y Reino Unido -en el cual la gestante no recibe una remuneración económica por el embarazo- que garantice los derechos de todas las personas intervinientes en el proceso, en especial los de las mujeres gestantes y los de los menores nacidos mediante esta técnica de reproducción asistida.

Ni el PP ni Unidas Podemos hacen referencia, en sus respectivos programas electorales, a la gestación subrogada aunque ambos se han posicionado en contra en varias ocasiones.

Así, el que fuera portavoz del PP en el Congreso Rafael Hernando aseveró el pasado año que su grupo parlamentario es "absolutamente contrario a que se pueda utilizar de forma mercantil el vientre de la mujer".

Por su parte, Unidas Podemos también rechaza de plano esta técnica de reproducción asistida.

"Disfrazar de altruista la gestación subrogada es peligroso. Si existe una empresa que la gestione, siempre va a haber alguien que se lucre de este proceso", ha dicho en Twitter la formación que lidera Pablo Iglesias en respuesta a la propuesta de Ciudadanos.

Mientras, la portavoz en el Congreso de esa formación, Irene Montero, ha subrayado que "nuestros cuerpos no se compran" en alusión a esta práctica.

En su programa, Vox contempla la prohibición de los vientres de alquiler y "toda actividad que cosifique como producto de compra venta a los seres humanos".