EFESanta Cruz de Tenerife

El volcán de La Palma se ha instalado en una fase en la que emite más lava y menos ceniza, con desbordamientos puntuales de magma en el centro emisor, en todo caso de corto recorrido, lo que ha provocado que la colada más activa siga avanzando, si bien no se prevén más evacuaciones de población.

Esta mayor aportación de magma, que en la pasada madrugada alcanzó velocidades de hasta 250 metros por hora, se ha visto reflejada en el incremento de la superficie afectada: 732 hectáreas, 52 más que en las últimas 24 horas, según la medición del sistema de satélites Copernicus realizada este viernes a mediodía.

También ha aumentado de forma notable el número de edificaciones destruidas, hasta las 1.817, 269 más que en el anterior recuento, además de otras 92 en riesgo o parcialmente dañadas.

Las coladas han sepultado 56,4 kilómetros de carreteras y afectado parcialmente a otros 3 kilómetros.

El comité científico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca) ha constatado que hay aporte de lava en todas las coladas, incluso en las que días atrás se consideraban prácticamente detenidas.

Las más activas son las situadas al norte de la colada primigenia y los expertos calculan que acaben confluyendo y se dirijan hacia el mar y no se sigan adentrando en el barrio de La Laguna, completamente evacuado.

Según informa el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), este frente de colada ha superado por el sur la montaña de La Laguna y avanza entre plataneras con un espesor de unos 7 metros.

Preocupa un tercer "dedo" desgajado de esa colada más activa, que se dirige hacia el barrio de La Laguna, aunque los expertos confían en que no acabe afectando a esta localidad.

La directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, María José Blanco, ha apuntado que a diferencia de días anteriores, cuando consideraban que el resto de coladas estaban "prácticamente detenidas", las últimas imágenes térmicas han permitido comprobar que hay aporte lávico en todas ellas.

No se trata de "una gran aportación" de material, pero sí existe "un caudal que las alimenta lentamente", por lo que "no es descartable" que estas otras coladas experimenten una evolución a corto plazo.

Rubén Fernández, director técnico del Pevolca, ha comentado que hay una alta probabilidad de que se produzcan sismos por encima de 4,5 de magnitud, eso sí, con foco a profundidades altas.

La previsión es que estos seísmos sean sentidos por la población en general.

En cuanto a la calidad del aire, en las últimas 24 horas no se han superado los promedios diarios de concentraciones de dióxido de azufre en la atmósfera y se está lejos de los umbrales de riesgo para la población vinculado a metales en el aire.

Sin embargo, en momentos puntuales y en determinadas zonas se pueden detectar picos de estos umbrales, episodios que suelen durar muy poco tiempo.

En las próximas horas se puede experimentar un empeoramiento de la calidad del aire, lo que podría producir órdenes de confinamiento puntuales durante unas horas.

También podría verse afectada la operatividad del aeropuerto de La Palma, aunque aún no está claro debido a que el viento soplará de forma débil.

Además, está prevista la llegada de una masa de aire con polvo del Sahara que acompañará a las cenizas y se superpondrá, lo cual supone condiciones desfavorables desde el punto de vista de la calidad del aire.

La morfología del cono sigue cambiando con el tiempo y la columna de cenizas y gases alcanza los 4.000 metros, ha apuntado Blanco, quien ha explicado que en la zona más cercana al centro eruptivo se ha revertido parcialmente la deformación horizontal acumulada.

Aunque aún es pronto para extraer conclusiones y es preciso esperar una jornada más, parece que la tendencia marca que hay una reversión en la horizontal.

Respecto a la emisión de dióxido de azufre, ayer se alcanzaron las 14.542 toneladas diarias, niveles similares a jornadas anteriores, y la concentración de este material en Los Llanos de Aridane estuvo cerca de alcanzar su máximo.

El total de evacuados asciende a 7.000 personas, de las cuales hay 321 albergadas en un hotel Fuencaliente.

Mañana se celebrará una charla a la población a las 19.00 horas en el pabellón de Tazacorte para que puedan consultar sus dudas ante los expertos.