EFECiudad del Vaticano

El papa recibió hoy un regalo muy especial, un retrato del pintor español Alberto López Brasaola, que falleció en marzo pasado y que sentía una gran simpatía por Francisco, gracias al empeño personal de uno de sus vecinos de Lekeitio (norte de España), que pudo así cumplir la promesa que le había hecho antes de morir.

"Ha sido una experiencia religiosa. Pensaba que el día más importante de mi vida era el de la comunión y el que me iba a casar, pero sin duda hasta que muera esto será lo más especial que me pase", explicó a Efe emocionado Ibón Pérez, el joven periodista que prometió al pintor que su obra llegaría al pontífice.

Pérez y la viuda del artista, Teresa Goyenechea, de 81 años, entregaron este miércoles al papa el retrato al término de la audiencia general ante miles de personas en la plaza de San Pedro, un momento "muy emocionante" en el que ambos no han podido evitar las lágrimas.

"Hemos sentido que Alberto estaba con nosotros en todo momento dándonos fuerzas", dijo, antes de explicar que era "el primer viaje" de la viuda, "su primer vuelo", y que aunque está un poco delicada de salud, "su marido ha sido un desfibrilador desde el cielo para ella".

El papa Francisco "sabía de Alberto, de nuestra iniciativa, del cuadro, ha dicho: 'estoy pensativo' en el retrato y se lo han despachado enseguida", aunque finalmente consiguieron que se lo volvieran a mostrar y ha podido observarlo un poco más detalladamente.

Además del retrato, Pérez y la viuda, a los que han acompañado una de sus hijas, Izaskun, y su yerno, también regalaron al papa mate argentino y alfahores de maizena, unos dulces para conmemorar la fiesta que se celebra hoy en Argentina, el país de Francisco.

"Nos los querían quitar, pero les dije que no estaban envenenados, que yo los había probado el adía anterior y aquí sigo".

El proceso para poder entregar el cuadro al papa ha sido largo, porque empezó cuando Ibón Pérez envió una carta al Vaticano hace dos años, aunque fue después del fallecimiento del artista cuando verdaderamente cobró impulso.

Un tuit publicado por Pérez tras la muerte de su amigo pintor, con el que había compartido muchas conversaciones, acabó con un final feliz gracias a la colaboración de algunos de sus colegas vaticanistas, que enseguida se pusieron manos a la obra para que el deseo de López Bresaola se convirtiera en realidad.

"No se describirlo, contaba los días del calendario, ha sido una lucha de dos años, pero al final toda lucha da sus frutos y aquí estoy", explicó el periodista, de 35 años, con la voz entrecortada.

"Pensaba que la Iglesia era un poco arcaica, antigua y que no le llegaban todas las peticiones de la gente, pero no. Nos tenían fichados y bien fichados. Monseñor (Leonardo) Sapienza, que es con quien me mensajeaba me ha guiñado el ojo y tenía almacenadas todas mis cartas cual novia o novio que guarda las cartas enviadas desde las trincheras o desde lejos. Ha sido muy emocionante", añadió.

Alberto López Bresaola, que se inspiró en una fotografía publicada en una revista del corazón para el retrato de Francisco, murió el pasado 10 de marzo a los 84 años. Era muy conocido en Lekeitio, tras haber realizado varias exposiciones y hasta el alcalde de la localidad, Koldo Goitia, se ha alegrado de la iniciativa ante los medios.

Marta Rullán