EFEJartum

Al menos diez personas han muerto y más de 3.300 viviendas se han derrumbado parcial o totalmente por las fuertes lluvias que azotan Sudán desde finales de julio y que también han provocado el derrumbe de una presa, informó hoy la Defensa Civil del país.

Asimismo, 29 centros hospitalarios y educativos también han resultado dañados por las fuertes lluvias, así como comercios, almacenes y cabezas de ganado en varios estados del este de Sudán.

Las autoridades anunciaron esta semana que una pequeña presa en la localidad de Butt, en el Nilo Azul, se derrumbó debido a la subida del nivel del agua y a las malas condiciones meteorológicas, y afirmaron que investigarían las causas del incidente.

Mientras, el jefe del Consejo Soberano (máximo órgano de gobierno de Sudán), Abdelfatah al Burhan, puso a disposición de la Defensa Civil "todas las capacidades" del Ejército para hacer frente al impacto de las lluvias, que se espera que alcancen su culmen a mediados de agosto.

El pasado verano, las lluvias que afectan al país cada año con diferente intensidad dejaron 78 muertos, 89 heridos, más de 65.000 afectados y 40.800 casas destruidas, según datos de la comisión gubernamental de ayuda humanitaria de Sudán.