EFECopenhague

El Gobierno danés anunció este viernes que el 10 de septiembre, tres semanas antes de lo previsto, eliminará las últimas restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus por el alto nivel de población vacunada y al considerar controlada la epidemia.

Dinamarca mantiene todavía limitaciones de aforo para grandes eventos, las discotecas cerradas y obliga a presentar en algunas circunstancias un "pasaporte covid", que iba a desaparecer el 1 de octubre.

El anuncio está relacionado con la decisión del Gobierno socialdemócrata en minoría de no prolongar más allá del 10 de septiembre la categorización del coronavirus como enfermedad crítica para la sociedad, que había hecho posible introducir muchas restricciones y cuya eliminación reclamaban varios partidos de la oposición.

"La epidemia está bajo control. Tenemos cifras récord de vacunación. Por eso podemos eliminar algunas reglas que fue necesario adoptar en la lucha contra la covid-19. El Gobierno había prometido no mantenerlas más tiempo del necesario", señaló en un comunicado el ministro de Sanidad, Magnus Heunicke.

Heunicke aclaró no obstante que "no hemos salido de la epidemia" y que el Gobierno "no vacilará" en actuar rápidamente en el caso de que el coronavirus "amenace importantes funciones de nuestra sociedad".

UNO DE LOS PAÍSES CON MÁS VACUNADOS Y MENOS MUERTOS

Dinamarca presenta unas de las cifras de vacunación más altas en el mundo: el 74,9 % de la población ha iniciado el proceso y el 70,2 %, lo ha completado, según los últimos datos oficiales.

La incidencia en las dos semanas anteriores es de 232,18 nuevos casos por 100.000 habitantes, de acuerdo con el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC).

El número de pacientes ingresados es de 127, el doble que a principios de mes pero una séptima parte que en el peor momento de la pandemia, y la mortalidad es de 44,42 por 100.000 habitantes, según el recuento de la universidad estadounidense Johns Hospkins, la cuarta parte que España y una de las cifras más bajas de Europa.

TEST Y RASTREO PARA MANTENER CONTROLADA LA EPIDEMIA

Al igual que el resto de países nórdicos, Dinamarca no confinó a su población ni impuso las mascarillas en exteriores, aunque sí aprobó un amplio cierre de la vida económica y social durante la primera y segunda ola del coronavirus.

Pero las autoridades danesas han mantenido controlada la epidemia en niveles moderados o bajos de hospitalización y muertes desde febrero, gracias a una estrategia basada en test masivos, rastreo de contactos y secuenciación de pruebas.

Así en abril inició una lenta desescalada que recibió un impulso desde junio, cuando fueron eliminadas las mascarillas en interiores salvo en el transporte (bajo ciertos supuestos), apoyada sobre todo en la introducción de un "pasporte covid".