EFEMadrid

Un protocolo de la Comunidad de Madrid establece cuatro criterios para aceptar o descartar los ingresos hospitalarios de personas mayores de residencias, basados en los años de su vida útil y en el estado de las urgencias, si sufren demencias avanzadas, son grandes dependientes, enfermos terminales o pacientes con cáncer terminal.

El documento, publicado hoy por “El País”, no es definitivo y se está modificando, explican a EFE fuentes desde la Comunidad de Madrid, que no han precisado más detalles al respecto.

El protocolo ha sido elaborado por un grupo de geriatras “con base en la ética de la medicina de catástrofes. Son ellos, distribuidos en 22 hospitales de la región, los encargados de valorar cada llamada de una residencia madrileña para decidir quién debería ingresar en los hospitales”, explica la información del diario.

Los criterios se basan en los años de vida útil que le esperan a esa persona y en el estado de las urgencias hospitalarias; son descartados de tratamiento quienes presentan demencias avanzadas, los grandes dependientes, los enfermos terminales y los enfermos de cáncer terminal.

Contiene una escala de fragilidad con nueve niveles. Son descartados quienes tengan un criterio de fragilidad de siete o mayor (fragilidad grave, con dependencia total para el cuidado personal; fragilidad muy grave, es decir, totalmente dependientes; y enfermos terminales, con una esperanza de vida menor a seis meses).

El protocolo, que se inspira en una filosofía similar a la guía ética elaborada por los médicos intensivistas para elegir quién tiene prioridad de acceso a las UCI, tiene como objetivos evitar el colapso de los hospitales e identificar a los mayores en residencias que pueden beneficiarse de un traslado.