EFEBarcelona

El buque de la ONG Proactiva Open Arms ha zarpado este martes desde el puerto de Barcelona, donde llevaba bloqueado más de cien días, para llevar ayuda humanitaria a las islas griegas de Samos y Lesbos, pero no para participar en tareas de rescate de inmigrantes en el Mediterráneo central.

El barco de rescate, que no pudo soltar las amarras el viernes pasado, como tenía previsto, a causa del fuerte temporal de levante, ha zarpado a las tres de este mediodía con 20 toneladas de material humanitario entre ropa, comida, productos de higiene y material escolar.

La organización recibió el permiso para salir hacia las costas griegas el 17 de abril, pero con la condición de no desviarse del camino y entrar en la región de búsqueda y rescate (zona SAR) del Mediterráneo central, algo que el director de la ONG, Óscar Camps, tildó de "amenaza" porque han sido apercibidos de multa si lo hacen.

Aun así, el jefe de operaciones de Open Arms, Gerard Casals, ha advertido este martes en declaraciones a Efe de que, si se encuentran con una situación de emergencia en el camino, "ayudaremos como lo hacemos siempre, porque nos obliga la ley del mar".

"Otra cosa -ha matizado- es que nos impidan desviarnos de la trayectoria para hacer lo que era nuestro trabajo habitual, que era monitorizar un sector en concreto del Mediterráneo central: eso ahora no lo podemos hacer y tampoco es nuestra intención".

La travesía del Open Arms durará entre ocho y diez días hasta el primer puerto, en Samos, después virará hasta Lesbos y acabará su misión atracando en el puerto de Tesalónica, con la idea también de "hacer una pequeña ruta por el Egeo para observar cómo está la situación allá", ha informado Casals.

Capitanía Marítima de Barcelona, que depende del Ministerio de Fomento, denegó en enero el permiso para zarpar al Mediterráneo central al buque porque consideraba que incumplía la normativa europea al rescatar refugiados y porque el buque no tenía el certificado para llevar a tantas personas.

El jefe de operaciones ha valorado la decisión de Capitanía Marítima de Barcelona de "liberar" ahora el barco de "decisión política" y ha mostrado su "descontento" porque su trabajo es "vigilar y velar por la vida de las personas".

La carga más importante del barco de rescate y buque insignia del Open Arms son productos de higiene y comida para las personas de los campos de refugiados griegos, aunque también transporta material escolar, ordenadores y bicicletas para mejorar la movilidad en los campos de refugiados.

Proactiva Open Arms dejó de operar en la costa griega en 2016 para centrar sus esfuerzos en el Mediterráneo central pero con el retorno a las islas aprovecharán para "retomar los contactos con los guardacostas locales" y ver si tienen que hacer "alguna acción más allá o la situación está más controlada", según Casals.