EFESídney (Australia)

El cardenal australiano George Pell, antiguo "número 3" del Vaticano, libra esta semana ante el Tribunal Superior de Australia su última batalla legal para revertir su condena de seis años de prisión por abusos sexuales a dos menores en la década de 1990.

En uno caso que ha conmocionado a Australia, el pleno de los magistrados del Tribunal Superior analizará el 11 y 12 de marzo "todos los argumentos" para decidir primero si admite a trámite el recurso y, en ese caso, si acepta o rechaza la apelación de la condena.

La vista, a la que no asistirá el cardenal, de 78 años, no se retransmitirá en directo.

LOS ARGUMENTOS DE PELL

Pell, quien se encuentra en una cárcel de alta seguridad en el estado de Victoria, fue condenado en marzo de 2019 a seis años de prisión por cinco cargos de abusos sexuales -incluyendo uno por penetración oral- cometidos contra dos niños del coro de la Catedral St Patrick's en 1996 y 1997, cuando era Arzobispo de Melbourne.

Fue condenado por un juez de un Tribunal de Melbourne después de que un jurado le declarara culpable en un proceso que se apoyó principalmente en el testimonio de una de las dos víctimas, quien lo denunció en 2014 después de que la otra muriera de sobredosis.

Pell, quien defiende su inocencia, apeló la condena, pero en agosto pasado, dos de tres jueces del Tribunal Supremo del estado de Victoria, con sede en Melbourne, desestimaron por mayoría la apelación de Pell, mientras el otro se inclinaba por concedérsela.

En el fallo se rechazaron los argumentos de Pell que cuestionaban la veracidad del testimonio de la víctima y la posibilidad de que el jurado pudiera haber dictado un veredicto más allá de la duda razonable.

Según un documento presentado ante el Tribunal Superior por el abogado defensor Brett Walker, los dos jueces que confirmaron la condena "se equivocaron, ya que, a la luz de los descubrimientos hechos por ellos, existe una duda razonable de la existencia de cualquier oportunidad de que el delito haya ocurrido".

LOS PROBABLES ESCENARIOS

Si la más alta instancia judicial del país rechaza la admisión del recurso, Pell seguirá en prisión hasta por lo menos 2022, año en que podrá pedir la libertad condicional, y su nombre se mantendrá en el registro de pederastas.

En otros escenarios potenciales, si el Tribunal acepta el recurso, se iniciaría un proceso de apelación, lo que abriría la posibilidad a Pell a salir en libertad, e incluso de que el Tribunal de Apelaciones del estado de Victoria vuelva revisar el caso.

Tras conocerse su culpabilidad en febrero de 2019, el Vaticano anunció que Pell dejaría de ocupar el cargo de prefecto de Economía, considerado como el "número tres" de la Santa Sede, y se le prohibió el ejercicio público del ministerio sacerdotal y el contacto, en cualquier modo y forma, con menores de edad.