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Los efectos de la COVID-19 se están cebando todavía más con las residencias de ancianos, que en algunos casos viven un drama cuando el pico de contagio parece acercarse a su momento álgido.

Unos centros creados para mejorar la calidad de vida de sus residentes pero donde la pandemia ha provocado casos dramáticos como el de la residencia Vitalia, en Leganés (Madrid), donde la UME ha ayudado a trasladar a seis fallecidos de los nueve registrados en este centro en las últimas 24 horas, y de los casi 40 que llevan desde que empezó la crisis.

Además, desde el pasado día 18 no se deriva a ningún residente al hospital, el único apoyo sanitario que poseen es una conexión telefónica con una doctora del hospital Severo Ochoa y los 100 test que han conseguido gracias a la ayuda del grupo Quirón, según asegura un portavoz que apunta que han tenido que reemplazar a los 42 trabajadores que tenían en plantilla.

A escasos 20 kilómetros, en la también madrileña Villaviciosa de Odón, una pequeña residencia de mayores, Monteverde, ha tenido que evacuar a sus 24 residentes después de que prácticamente todos sus trabajadores hayan tenido que aislarse por posible contagio, y llevarlos al hospital de campaña del Ifema -los más afectados- o a diversos hoteles medicalizados.

Y en la misma capital madrileña, convertida en el principal foco de propagación del virus, la residencia de la Santísima Virgen y San Celedonio, cerca del estadio Santiago Bernabéu, ha registrado en lo que va de mes 28 defunciones y 56 bajas laborales, que es otro de los problemas añadidos a los que se enfrentan también las residencia: lograr nuevas contrataciones.

Por este motivo en Cataluña, el conseller de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia, Chakir El Homrani, ha comunicado que las familias que quieran llevarse a casa a sus mayores podrán hacerlo si el estado de salud de esta persona lo permite.

El drama de las residencias se sucede con más casos en otras regiones de España, como en Aguilafuente (Segovia), donde los 14 trabajadores de su centro de mayores han decidido confinarse junto a sus internos para no meter con ellos "al bicho".

En la Comunidad Valenciana, que ha tomado el control de varios centros, se han registrado 56 nuevos contagios y un fallecido en residencias durante las últimas 24 horas, según datos de la Generalitat.

Y en La Rioja, el portavoz del gobierno autonómico, Chus del Río, informaba este domingo de que en los 19 centro de mayores que hay en la región se había contabilizado un total de 246 residentes contagiados y 18 fallecidos desde el inicio de la pandemia.

En Ubrique (Cádiz) han pedido a la Junta de Andalucía a que intervenga en la residencia Nuestra Señores de los Remedios tras confirmarse los primeros positivos, al igual que en Fuente Vaqueros (Granada), cuyo ayuntamiento ha pedido a la Junta ayuda en sus tres centros de mayores, donde conviven 165 ancianos y 130 trabajadores.

Estos casos se unen a los del principio de semana en la residencia San Carlos de Celanova, en Ourense, que, con 25 positivos, se había convertido en el principal foco de infectados de la provincia y de Galicia; y también al del centro Núñez de Balboa de Albacete, donde el pasado fin de semana lloraban 17 defunciones.

Javier López