EFEAlicante

El fuego ha devorado este viernes las 180 hogueras de Alicante, una ciudad que ha dicho adiós a sus fiestas "más deseadas" tras dos años suspendidas con las hogueras "más multitudinarias que se recuerdan" y que han cedido el testigo al verano, que ya asoma por la playa del Postiguet.

La tradicional palmera de fuegos artificiales lanzada desde la cima del monte Benacantil ha dado el pistoletazo de salida a la 'cremà', en la que las 79 comisiones y la foguera del Ayuntamiento han calcinado los monumentos que, poco a poco, han sido controlados por los 40 equipos de bomberos, que además de manejar el fuego, han mojado al público en la 'banyà'.

"Queremos agua", era el grito que repetían pequeños y mayores, que reclamaban que los bomberos pegasen manguerazos al público nada más el fuego de los monumentos estuviera mínimamente controlado.

Ante la atenta mirada de cuatro drones, que han garantizado la seguridad desde lo alto de la ciudad, la hoguera infantil del Ayuntamiento ha sido una de las primeras arder; apenas tres minutos después, la figura central del monumento principal, la cara de una mujer a 20 metros de altura, ha comenzado a calcinarse, ante la celebración del público presente.

Ha sido una 'cremà', la de la hoguera del Ayuntamiento, novedosa, puesto que ha empezado a arder por arriba y ha sido posteriormente cuando una traca ha provocado que los ninots se empezaran a convertir en fuego, humo y cenizas.

El alcalde de Alicante, Luis Barcala, ha asegurado que estas han sido unas hogueras que "han superado todas las expectativas" y que la ocupación hotelera ha sido del 100 % en las fiestas "más deseadas y más multitudinarias que se recuerdan".

Ha señalado que el millón de personas que se esperaba en la ciudad se ha pasado "con holgura" de manera "diaria" y ha sostenido que el impacto económico para la ciudad puede superar los 200 millones de euros.

Fuentes del Ayuntamiento han explicado a EFE que a lo largo de la ciudad, la 'cremà' estaba siendo "muy ágil" y con muy pocas incidencias, puesto que solo se había alertado de algún desmayo por la temperatura de una noche veraniega unida al calor que provoca el fuego.

Asimismo, han subrayado que el hecho de que no se festejaran desde hace tres años y de que el día 24 haya caído en viernes ha provocado un "aluvión" de visitantes que, han asegurado, han hecho de estas hogueras las "más multitudinarias que se recuerdan".

También han recalcado que la cremà se está desarrollando de forma "más rápida, coordinada y segura" que en años anteriores, puesto que a la una de la madrugada, se había quemado el 22 % de los monumentos, mientras en 2019, a la 1.30 horas se había quemado el 23 %.