EFENaciones Unidas

España escenificó hoy ante Naciones Unidas su total compromiso para cumplir con la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible y hacerla un eje de todas las políticas bajo el nuevo Gobierno presidido por Pedro Sánchez.

El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, lideró una numerosa delegación que presentó ante el resto de Estados miembros una revisión voluntaria de la situación española en materia de desarrollo.

La presentación abordó tanto la realidad actual del país como las medidas que la Administración piensa acometer para implementar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, pactados en 2015 por los líderes de todo el mundo y que se centran sobre todo en la lucha contra la pobreza y la protección del medio ambiente.

"Asumimos los compromisos de la Agenda 2030 como una oportunidad para impulsar un nuevo proyecto de país", aseguró Borrell.

Dentro de esa amplia agenda, el titular de Exteriores adelantó que el Gobierno de Madrid quiere dar prioridad al problema de la desigualdad económica.

"España está empezando a crecer, vuelve a generar crecimientos del 3 por ciento, pero eso no se nota todavía en la distribución de la renta, que es seguramente el daño más grande que la crisis ha infringido en la nuestra sociedad", explicó a los periodistas.

Borrell apuntó que España sufre porcentajes "inaceptables" de población en riesgo de pobreza o exclusión y un gran desafío de desempleo, sobre todo juvenil, que es necesario atajar.

En la misma línea, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, recordó que actualmente los indicadores "muestran hasta qué punto se han agrandado las diferencias entre españoles y se han agravado las cuestiones de pobreza".

España, además, va por detrás de las metas fijadas en muchos otros ámbitos como el de las energías renovables, la lucha contra el cambio climático, la igualdad de género o la salud de los mares.

Así lo recordó Borrell, que aseguró que el nuevo Gobierno ha optado por presentar ante la ONU un informe "más autocrítico" con la situación del país que el previsto por el anterior Ejecutivo.

España ya se había comprometido bajo el Gobierno del Partido Popular (PP) a llevar a cabo este ejercicio, al que este año se han presentado voluntariamente otros 46 países.

Borrell consideró natural que la presentación fuese distinta a la imaginada por el Ejecutivo de Mariano Rajoy, dado que el nuevo Gobierno tiene "otros objetivos y quiere aplicar otras políticas".

El ministro, pese a ello, también destacó numerosos factores positivos con los que cuenta España, desde su sistema sanitario y educativo a la alta esperanza de vida, pasando por la seguridad ciudadana o la fortaleza de las instituciones democráticas.

Para recalcar su compromiso con las metas internacionales de desarrollo, la delegación española presentó al resto de países un vídeo con palabras del rey Felipe VI y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que calificó la Agenda 2030 como "un referente ético para construir el mundo y la Europa que queremos".

La apuesta de Sánchez por estas cuestiones se ha traducido, entre otras cosas, en el nombramiento una Alta Comisionada para la Agenda 2030, Cristina Gallach, que será la encargada de coordinar todos los esfuerzos.

Gallach aseguró hoy que todas las instituciones y sectores de la sociedad comparten la necesidad de impulsar una "profunda transformación" del país.

Representantes de administraciones locales y autonómicas formaron parte también de la delegación española en el foro anual de la ONU sobre desarrollo, que hoy mantuvo además un encuentro con ONG y otros representantes de la sociedad civil para escuchar sus posturas.

Los ministros, además, aprovecharon su viaje a Nueva York para mantener varios encuentros bilaterales con responsables de Naciones Unidas y de otros países.

Entre otros, Borrell se entrevistó con el secretario general de la ONU, António Guterres, con el que tenía previsto abordar entre otras cuestiones las política en el ámbito latinoamericano, la participación española en la organización o la agenda de desarrollo, según fuentes diplomáticas.

Y todo ello el día en que trascendió que Borrell ya ha decidido relevar al actual embajador de España ante la ONU y exjefe de gabinete de Mariano Rajoy, Jorge Moragas, cuyo nuevo destino será Filipinas.