EFEBarcelona

Cataluña se prepara para la desescalada y lo hace en medio de la confusión por la apertura de las salas de conciertos, que el Gobierno catalán anunció para el lunes pero que hoy quedaba expresamente prohibida en el DOGC, lo que ha obligado al Ejecutivo a rectificar y anunciar que podrán abrir según lo previsto.

Tras la publicación en el Diari Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC) de las medidas que prohibían a la música en vivo reemprender sus actividades, a pesar de que el Govern anunció lo contrario el pasado jueves, se han sucedido unas horas de tensión en las que el sector de las salas de conciertos ha manifestado su malestar por esa decisión.

Las alarmas en el sector de la música han saltado este mediodía tras la publicación en el DOGC de la resolución del plan de desescalada, que permite abrir a partir de la próxima semana bares y restaurantes, con límite de aforo y hasta las 21.30 horas, pero prohíbe salir del municipio para acudir a actos culturales y abrir las salas de conciertos.

A través de Twitter, la Asociación de Salas de Conciertos de Cataluña (ASACC) ha afirmado que si lo que se ha publicado hoy no es un error y no se rectifica a lo largo del día, "será la acción más vergonzosa del Govern, dejando abandonadas las salas de concierto y la cultura de base".

"Las salas de conciertos seguimos ignoradas, las salas de conciertos seguimos cerradas", ha denunciado esta entidad, que agrupa salas de concierto como Razzmatazz, Apolo, Bikini, Sidecar, Salamandra, La Mirona, la Jazz Cava, la Barts o L'Oncle Jack.

Desde el Govern han confirmado que, efectivamente, la publicación de esta resolución en el DOGC obedece a un "error" y que para corregirlo antes del lunes se publicará una modificación de la misma.

Frente a esta polémica, los datos epidemiológicos dados a conocer por la consellería de Salud este sábado siguen mejorando poco a poco.

Así, con un índice de rebrote de coronavirus situado en 331 puntos, 22 menos que ayer, y con un descenso de los ingresos hospitalarios -a pesar de que en las últimas 24 horas se han contabilizado 1.937 nuevos contagios y 44 defunciones-, el DOGC ha publicado hoy las medidas que regirán la desescalada.

Además de la prohibición de la apertura de las salas de conciertos, medida que se mantiene vigente hasta que el DOGC publique la rectificación, el texto contempla que bares y restaurantes abran con límite del 30 % del aforo en el interior pero ininterrumpidamente hasta las 21.30 horas, poco antes del inicio del toque de queda.

Las actividades culturales podrán reanudarse con el 50 % del aforo y un máximo de 500 personas, el mismo aforo que deberán respetar bibliotecas y museos, y sigue vigente la prohibición de salir del municipio para asistir a eventos culturales los fines de semana.

Los indicadores de evolución de la pandemia en Cataluña, publicados por el Departamento de Salud, confirman la tendencia a la baja iniciada los últimos días, pero el índice de rebrote sigue situándose en niveles extremos, con 331 puntos, cuando a partir de los 100 ya se considera alto.

En el último día, se ha reducido el número de pacientes hospitalizados por COVID-19, que son 2.060 en total frente a los 2.194 del día anterior, y también se ha relajado la presión en las UCI, que suman 527 ingresos, 12 menos que la víspera.

Respecto a la vacunación contra la COVID-19, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha afirmado que comenzará en toda España en el mes de enero del próximo año y que no será obligatoria.

En sendas entrevistas en RAC1 y Catalunya Ràdio, Illa ha dicho que no cree que sea "conveniente" hacer que las vacunas contra el coronavirus sean obligatorias en España, es más, ha defendido que, según le indican "los expertos", "incluso podría ser contraproducente".

Ha señalado, en este sentido, que existe "una concienciación muy alta" entre la ciudadanía con relación a los beneficios de vacunarse, puesto que España "es un país con muy buena tradición de vacunación".

Así, aunque "legalmente" el Gobierno podría hacer que fuera obligatorio vacunarse, se ha mostrado seguro que aún no haciéndolo "habrá un nivel de respuesta muy alto" entre los españoles.

Por su parte, la patronal catalana Foment quiere impulsar una red integrada por las organizaciones empresariales, laboratorios, colegios profesionales y las Administraciones que permita la llegada masiva de test de antígenos a los polígonos industriales y a pequeñas y medianas empresas.

El presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, ha asegurado que el proyecto está en estudio y serviría para "universalizar" la llegada de estos test a empresas medianas y pequeñas que no disponen de recursos para soportar en solitario los costes del despliegue de estas pruebas para detectar la COVID-19.

En la misma línea, el infectólogo del Hospital Can Ruti de Badalona (Barcelona) Oriol Mitjà, que asesoró al Govern durante la primera ola de la pandemia, se ha mostrado partidario de que las farmacias vendas los test para detectar la COVID-19 a todo el mundo y que cada persona se haga la prueba en su casa.