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El incendio de la Sierra de la Culebra (Zamora), que ha calcinado decenas de miles de hectáreas, proporciona sin embargo una "oportunidad de revertir un modelo de gestión fallido" y lograr "un mejor equilibrio" ecológico que pasa por no replantar otra vez con pinos, sino con especies autóctonas.

Así lo ha asegurado en entrevista a Efe Jorge Echegaray, miembro de la directiva de la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL), quien pide "no repetir los errores del pasado" porque "lo que ha sucedido ahora era una situación previsible" dada la "alta combustibilidad" de los pinos resineros que cubren gran porcentaje del paisaje zamorano y que fueron introducidos a mediados del siglo pasado.

La Sierra de la Culebra "era la del roble y se convirtió en la del pino", por lo que volver a repoblar con esta especie y retornar el panorama previo al fuego sería "una muy mala decisión" cuando podría aprovecharse el momento para volver a la vegetación propia de la zona -roble carballo, melojo o encina, cuya resistencia al fuego es más elevada según sus datos- y así "restituir las comunidades forestales autóctonas".

Esto sería "mejor a largo plazo para la Sierra de la Culebra y sus habitantes", pero "si lo que queremos es crear un paisaje que no es el propicio, basado en el monocultivo del pino, nos arriesgamos a que se repitan estos incendios", que además, "según las proyecciones relacionadas con el cambio climático", serán cada vez más frecuentes en el futuro.

Echegaray tampoco es partidario de construir más pistas forestales porque, "ni mantener un cuerpo de bomberos activo las 24 horas del día, ni el tópico de la limpieza de los montes, impedirá que surjan nuevos incendios" con tanta población de pinos, una especie de crecimiento rápido cuya plantación masiva ha llevado a "sembrar el monte con 'gasolina' durante décadas y sólo quedaba prender la mecha".

En todo caso, para ayudar a la recuperación de la región este especialista recuerda que, de acuerdo con la normativa castellano-leonesa, el aprovechamiento ganadero y cinegético de un terreno que haya sufrido un incendio queda anulado durante 5 años, con lo que "debería limitarse cualquier actividad de este tipo en la Sierra de la Culebra a lo largo de, al menos, el tiempo convenido por la ley".

Sin embargo, se ha mostrado escéptico ante la posibilidad de que se cumpla este plazo pues teme que se acortará "a la mayor brevedad posible".

Respecto a las poblaciones de lobo que viven en la región, ya que supone uno de los principales enclaves de este depredador en la península ibérica, ha asegurado estar "sorprendido por la preocupación general" que ha suscitado su futuro, ya que "hasta septiembre de 2021, esos mismos lobos han sido objeto de caza legal sin que esto generase semejante inquietud".

De hecho, hasta que el lobo fue incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPE) por petición de la asociación de la que forma parte, en España "estaban muriendo entre 1.200 y 1.500" al año, con la caza ilegal como motivo principal de mortalidad no natural en estos animales.

Julio Mármol